¿Cómo llegó a existir todo lo que vemos? Con este interrogante comienza un folleto de los años 50 titulado La evolución contra el nuevo mundo. En ese tiempo, dicho folleto resultó muy útil para nuestros hermanos. Por ejemplo, en 1954, un hombre de Argelia que recibió el folleto mencionó que se lo había devorado y que le había ayudado a reconocer a Jehová como su Creador.
Este hombre llegó a ser nuestro hermano. Hoy, sigue vigente el tema de la evolución contra la creación, y como ya se ha dicho en algunos comentarios, la organización de Jehová nos ha dado más herramientas para ayudarnos a fortalecer nuestra propia fe en Jehová como el Creador y a enseñar a otros a reconocer a Jehová como su amoroso y sabio Creador. Estas herramientas nos ayudan a seguir las instrucciones de 1 Pedro 3, versículo 15.
Por favor, abran su Biblia en este versículo para analizar dos puntos. Primero, el texto nos anima a defender nuestra fe y, después, nos dice con qué actitud debemos hacer esa defensa. Primera de Pedro 3, versículo 15, dice... Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.
Entonces, aquí hay dos puntos importantes. Primero, se espera que defendamos nuestra fe, y eso incluye nuestra fe en Jehová como el Creador. Segundo, al defender nuestra fe, debemos hacerlo con genio apacible y profundo respeto.
A través de los años, nuestra postura sobre la evolución y la creación no ha cambiado. Sin embargo, sí hemos mejorado la forma de sostener dicha postura. El tono del folleto, La evolución contra el nuevo mundo, era muy franco y directo.
Podría decirse que, en algunas partes, hasta era agresivo. Se puede percibir ese tono desde el título mismo, La evolución contra el nuevo mundo. En la página 3, el folleto dice que la evolución y la Biblia chocan entre sí, y pregunta cuál de las dos sobrevivirá.
Luego añade que la evolución y el nuevo mundo libran una guerra. Bueno, nuestras conversaciones sobre la evolución y la creación no tienen que terminar en una confrontación con nadie. En realidad, solo debemos establecer bien cuáles son los hechos y qué revela.
Tal vez hasta podamos encontrar un terreno común con quienes creen en la evolución. Por ejemplo, un testigo joven quizás lea en su libro de ciencias naturales que la tierra y el sistema solar existen desde hace miles de millones de años. ¿Contradice eso lo que la Biblia enseña? No necesariamente.
La Biblia revela que la tierra, el sistema solar y el universo ya existían antes de que comenzara el primer día creativo, así que es posible que tengan miles de millones de años. Entonces, lo que necesitamos es establecer bien los hechos y basar nuestras conclusiones en ellos. Este es el enfoque de dos extraordinarios folletos que recibimos en 2010, es la vida obra de un creador y el origen de la vida, cinco cuestiones dignas de análisis.
Ambos tienen un enfoque positivo y práctico y nos ayudan a responder la pregunta, ¿Cómo llegó a existir todo lo que vemos? Por ejemplo, la página 2 del folleto obra de un creador, bajo el subtítulo, ¿Cuál es la finalidad de este folleto?, dice, La presente obra no pretende ridiculizar las opiniones de los fundamentalistas ni de los que optan por no creer en Dios. Más bien, su intención es animar al lector a que reconsidere la base de algunas de sus creencias. Y el folleto, el origen de la vida, expresa lo siguiente en la página 3, En algún momento de la vida, todos debemos plantearnos la cuestión, ¿es la vida obra de un creador o producto de la evolución? Este folleto le ofrece solo una muestra de las abundantes pruebas que han convencido a numerosas personas de que la vida es obra de un creador.
Como vemos, no se busca una confrontación, solo se nos anima a examinar los hechos. Y después de haber distinguido la realidad de la ficción, entonces podemos determinar con exactitud qué necesita el amo de casa. Tal vez no sea necesario entrar en un análisis sobre el ADN, el ARN o las células prokaryotas.
Claro, si tenemos que explicar esas cosas, qué bueno es contar con estos dos folletos, pero en muchos casos bastará con una ilustración sencilla para convencer a la persona de que existe un creador. Por ejemplo, en Camboya, un misionero llevó su cámara a una tienda de motocicletas y le pidió al dueño que colocara en el suelo las partes de metal y plástico de una pequeña moto para tomarles una foto. El misionero le mostraba esa foto a algún amo de casa y le preguntaba, ¿usted cree que todas esas partes puedan armarse solas para formar una moto? La respuesta era, claro que no.
Después mostraba una segunda fotografía, el dueño rodeado de las partes de la motocicleta. Entonces preguntaba, ¿cree usted que se necesita de alguien para convertir esas piezas en una moto? La persona captaba la idea y sonreía. En general, no hayamos evolucionistas de ideas extremas que se dediquen a fomentar la evolución y desacreditar la Biblia.
Más bien, hablamos con personas que han sido bombardeadas con la teoría de la evolución toda su vida, pero que solo necesitan conocer la verdad. Por tanto, creer que Jehová es el Creador tiene una sólida base, los hechos. Y esa misma convicción nos hace sentir seguros de que un justo nuevo mundo llegará pronto.
La evolución no ofrece un futuro así. Por eso, con plena confianza, sigamos defendiendo a Jehová como el soberano y el Creador. Defendamos nuestra fe con los hechos y presentemos dichos argumentos de una manera que sea fácil de entender.
Así, otros también reconocerán la verdad expresada en Génesis capítulo 1, versículo 1. En el principio, Dios creó.