JW Broadcasting: Enero de 2026 (reunión anual del 2025, parte 1) [1:43:33]

Bienvenidos a JW Broadcasting®.

El 4 de octubre de 2025 tuvo lugar la reunión anual 141 de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania.

Se presentaron discursos y videos emocionantes.

Ahora veremos la primera parte de ese programa.

Prestemos mucha atención.

Es un placer estar en el Salón de Asambleas de Newburgh y ver desde aquí arriba a tantos hermanos y hermanas maduros y fieles a nuestro Dios, Jehová.

Siempre que nos encontramos con hermanos que llevan mucho tiempo en la verdad, ¿no es un placer hablar con ellos y hacerles preguntas?

Yo creo que a todos nos pasa lo siguiente.

Cuando hablamos con los hermanos más mayores, nos gusta enterarnos de algunos datos interesantes, de historias divertidas, de curiosidades.

Por eso, para esta reunión anual, hemos preparado un juego de 15 preguntas.

A ver cómo les va… Si alguien contesta bien las 15 preguntas, quisiera hablar con él después.

Puede que me haya robado las notas.

Pero, por favor, no se desanimen si no saben las respuestas a las primeras preguntas.

Y la última pregunta es la más fácil; todos sabemos la respuesta.

Así que ¿están preparados para la primera pregunta?

¿Quién es el actual presidente de la Watch Tower Bible and Tract Society?

Ah, algunos estarán pensando: “Yo sé que en su momento lo fueron el hermano Knorr, el hermano Franz, el hermano Henschel...”.

¿Pero quién es el presidente actual?

Pues el hermano que hizo la oración, el hermano Robert Ciranko.

Desde el 2014, él es el que preside la reunión de la corporación que tenemos antes de que comience este programa.

Y él ha hecho, sin llamar la atención, el mismo trabajo que hicieron los que fueron presidentes antes que él.

¿Cómo les fue con la primera pregunta?

Si creen que fue muy difícil, su nombre aparece impreso por ahí, pero no se han fijado.

¿Preparados para la segunda pregunta?

¿Quién fue el primer presidente de la Watch Tower Society?

Respuesta: en 1881, William Henry Conley se convirtió en el presidente de la Zion’s Watch Tower Society.

Y el hermano Russell era el secretario tesorero.

Más tarde, en 1884, cuando aquella organización o sociedad se instituyó legalmente, el hermano Russell llegó a ser presidente.

Una más, ¿qué miembro del Cuerpo Gobernante habla inglés, portugués, español y ruso?

Antes de que digan la respuesta, tengan en cuenta que dos de estos hermanos hablan ruso.

El hermano del que estamos hablando es Gage Fleegle.

Y el título de su discurso es “Dios de veras está entre ustedes”.

Yo también tengo otra pregunta.

¿Qué miembro del Cuerpo Gobernante habla el inglés de Australia?

El australiano.

El presidente.

Vamos a jugar otro juego de preguntas bíblicas.

Lo llamaremos “¿Quién lo dijo?”.

¿Listos?

Vamos con la primera cita: “Jehová su Dios es Dios en los cielos arriba y en la tierra abajo”.

¿Quién lo dijo?

Una pista.

¿Qué más dijo esta mujer?

“Hemos oído cómo Jehová secó las aguas del mar Rojo delante de ustedes cuando salieron de Egipto, y lo que ustedes les hicieron a los dos reyes de los amorreos”.

¿Quién lo dijo?

Rahab la prostituta escuchó las cosas extraordinarias que Jehová había hecho por su pueblo.

Sumó dos más dos, y llegó a esta conclusión: “Dios de veras está entre ustedes”.

Vamos con la segunda cita: “Ahora sé que no hay Dios en ninguna otra parte de la tierra excepto en Israel”.

¿Quién lo dijo?

Una pista.

¿Qué había dicho este hombre antes de eso?

“¿No son el Abaná y el Farpar, los ríos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel?

¿No puedo lavarme en ellos y quedar limpio?”.

¿Quién lo dijo?

Fue Naamán el sirio —el jefe del ejército—, que, después de que Dios lo curó de la lepra, ¿a quién adoró?

Solo a Jehová.

Básicamente admitió que Dios estaba con Israel y con el profeta Eliseo.

Aquí va la tercera cita: “Hermanos, ¿qué debemos hacer?”.

¿Quién lo dijo?

Una pista.

¿Qué había dicho esta multitud antes de eso?

“Todos estos que están hablando […] son galileos, ¿verdad?

Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros está oyendo su lengua materna?

[…] Los oímos hablar de las cosas magníficas de Dios en nuestros idiomas”.

¿Quiénes lo dijeron?

Unos 3.000 judíos en el Pentecostés del año 33 que vieron el poder del espíritu santo y eso los impulsó a bautizarse como discípulos de Cristo.

Rahab, Naamán y todos esos judíos reconocieron que Jehová estaba con su pueblo y empezaron a adorarlo también.

¡Qué diferencia con el faraón de Egipto, Ben-Hadad de Siria o Caifás, el sumo sacerdote judío!

Ellos también reconocieron el poder del espíritu santo de Dios, pero lucharon contra la adoración pura, endurecieron sus corazones.

Todo eso es del pasado.

Pero ¿qué hay de nuestros días?

¿Qué ha observado la gente en el siglo veinte y en el siglo veintiuno?

¿Qué han dicho sobre los ministros de Dios?

¿Y cómo se les identifica hoy?

Busquen conmigo 2 Corintios, capítulo 6.

Aquí encontraremos algunas palabras interesantes o una serie de expresiones que Jehová utiliza para referirse a sus ministros.

2 Corintios 6:3-6.

Aquí, bajo inspiración, el apóstol Pablo escribió: “No estamos haciendo nada que haga tropezar a otros, para que nadie pueda encontrar defectos en nuestro ministerio.

Más bien, nos recomendamos como ministros de Dios en todo lo que hacemos: aguantando muchas pruebas, sufrimientos, momentos de necesidad, dificultades, golpes, prisiones, revueltas, trabajos pesados, noches sin dormir, ocasiones sin comer; viviendo con pureza, comportándonos con conocimiento, siendo pacientes y bondadosos, dejándonos guiar por el espíritu santo, demostrando amor sin ser hipócritas”.

Estas no son las ideas de un fabricante de tiendas del siglo primero.

Esto fue inspirado por Dios.

Básicamente Jehová está diciendo: “Reconocerán a mis ministros por estas cosas.

Ellos demostrarán que son mis siervos”.

Bueno, ¿pero quiénes son los ministros de Dios?

¿Qué nos dicen los hechos?

Vamos a enfocarnos en dos de las expresiones que usa el apóstol Pablo, y ustedes saquen sus propias conclusiones.

El versículo 5 dice: aguantando “prisiones”.

Pero estar en prisión no necesariamente significa que una persona sea ministra de Dios: la clave está en cómo se portan los que son encarcelados por servir a Dios.

Piensen, por ejemplo, en los hermanos de Alemania que estuvieron en los campos de concentración en los años treinta y cuarenta.

Edgar Kupfer-Koberwitz fue un periodista y poeta alemán que también estuvo encarcelado.

Él escribió sobre una conversación que tuvo en un campo de concentración con un joven judío checo.

Este joven le contó que, cuando los judíos de Dachau llegaban al campo, los otros judíos escondían su comida para no compartirla.

¿Pero qué es lo que hacían los Bibelforschers, los Estudiantes de la Biblia?

El joven judío contó: “Ellos también necesitaban comida; estaban muertos de hambre, como nosotros.

¿Pero qué hacían?

Pues juntaban todo el pan que tenían.

Se quedaban con la mitad y la otra mitad se la daban a sus hermanos, a otros Testigos que llegaban de Dachau.

Antes de comer, ellos oraban, y después todos se veían felices y sonrientes.

Y yo pensaba: ‘Ellos son los cristianos verdaderos.

Así es como me los imaginaba.

¿Por qué no podemos ser como ellos?’”.

En esencia, este joven estaba diciendo sobre los testigos de Jehová: “Dios de veras está entre ustedes”.

¿Y qué pasaba en el campo de concentración de Dachau?

Miren, aquí estaba el barracón 15, donde había muchos Testigos.

Y, aunque las SS les prohibían predicar, los maltrataban y los amenazaban de muerte, nada podía apagar el fuego de su predicación.

Era como echarle agua a un fuego provocado por aceite: se extiende más.

Como no dejaban de predicar, los separaban y ponían a dos o tres Testigos en cada barraca o barracón para que no se pudieran animar.

¿Y qué ocurrió?

Es verdad que no podían estar juntos, pero ya sabemos lo que pasa cuando pones a un testigo de Jehová con otras personas.

¿Cuál fue el resultado?

Pues que algunos prisioneros políticos empezaron a simpatizar con los hermanos, y hasta uno de esos prisioneros le pidió al comandante un triángulo púrpura.

Sí, algunos prisioneros se hicieron testigos de Jehová gracias a lo que vieron y escucharon.

El escritor alemán Erhard Klein escribió: “Algunos prisioneros de los campos se bautizaban en un barril o en una zanja llena de agua”.

Un informe del campo de Neuengamme cuenta: “La persona que se iba a bautizar se resbalaba y se caía dentro del agua.

Entonces un hermano lo hundía, como si estuvieran jugando, mientras los de las SS lo animaban”.

Imagínense bautizarse delante de las narices de los soldados nazis.

Y es irónico que, aunque los nazis querían eliminar a los testigos de Jehová, muchos de ellos reconocían que eran honrados y confiables.

La historiadora Christine Elizabeth King escribió: “Un oficial de las SS comentó que solo confiaban en los testigos de Jehová para que los afeitaran con una navaja barbera.

Sabían que no iban a usar la navaja con fines violentos”.

¡Qué ironía!

Así que ¿demostraron los testigos de Jehová de la Alemania nazi que eran ministros de Dios al aguantar prisiones?

Júzguenlo por ustedes mismos.

Ya ven lo que dicen algunos que no son Testigos.

¿Y qué hay de demostrar “amor sin ser hipócritas”, como dijo Pablo en el versículo 6?

Hablemos de otro país, Ruanda.

El genocidio de 1994 puso a prueba el amor y la unidad de nuestra hermandad cristiana.

¿Qué hicieron los hermanos en esa época tan difícil?

Protegieron y escondieron a hermanos de diferentes etnias arriesgando su propia vida.

Y, tristemente, muchos de nuestros queridos hermanos perdieron la vida por protegerse los unos a los otros.

Sin embargo, durante el genocidio, el amor sincero de nuestros hermanos motivó a otros a aceptar la verdad.

Suzanne, que en aquella época era católica, vio lo que su Iglesia estaba haciendo para apoyar el genocidio.

Pero la conducta de los testigos de Jehová, el amor que existía entre ellos, la impulsó a aceptar la verdad.

Así que dejó la Iglesia católica y se bautizó en 1998.

¿Y qué pasa en Ruanda actualmente?

Bueno, aquí vemos una foto del Estadio Nacional de Kigali en el pasado mes de agosto.

¿Por qué están todas estas personas de diferentes antecedentes y etnias reunidas en paz, amor y unidad?

¿Para ver un partido de fútbol?

No.

Es una reunión de ministros de Dios, la Asamblea Especial “Adoración Pura”.

El máximo de asistencia el domingo fue de 43.228.

¿Y cuántas personas se bautizaron como testigos de Jehová?

Bueno, no fueron 3.000 —como el día del Pentecostés—, pero hubo un total de 927.

¿Extraordinario?

Desde luego.

¿Animador?

Por supuesto.

¿Demuestra que el espíritu de Jehová está con su pueblo?

Sin duda.

Después de la asamblea, tres periodistas estaban hablando en la radio de lo bien organizados que estaban los testigos de Jehová y de su buena conducta.

Y, en un momento de la conversación, uno de ellos dijo un poco escéptico… Él dijo: “¿Qué pasaría si todas las personas del mundo se hicieran testigos de Jehová?

¿Quién defendería entonces su país?”.

Otro de los periodistas contestó: “Si eso pasara, no habría ningún conflicto.

¿Para qué íbamos a necesitar soldados?”.

Y añadió: “Si todo el mundo fuera testigo de Jehová, no habría ninguna guerra”.

En esa misma asamblea un alto cargo de la policía dijo, entre otras cosas: “Tengo que reconocerlo.

Ustedes son los únicos que adoran al Dios verdadero.

Ningún otro grupo puede entrar en un estadio como este sin que reine el caos.

Solo ustedes”.

De nuevo, personas que no son Testigos lo reconocen abiertamente: “Dios de veras está entre ustedes”.

Sí, más de nueve millones de testigos de Jehová demuestran que son ministros de Dios.

¡Qué gran privilegio tenemos de formar parte de este maravilloso grupo!

¿Pero cuál es nuestra responsabilidad personal?

Esto nos lleva a la última cita de nuestro juego “¿Quién lo dijo?”.

“Dios de veras está entre ustedes”.

¿Quién lo dijo?

Encontramos la respuesta en 1 Corintios 14:23-25: “Si toda la congregación se reúne en un lugar y todos hablan en lenguas y entonces entran personas comunes o no creyentes, ¿no dirán que ustedes están locos?

Pero, si todos ustedes están profetizando y entra un no creyente o un hombre común, él se sentirá censurado y examinado detenidamente por todos.

Como los secretos de su corazón saldrán a la luz, él caerá rostro a tierra y adorará a Dios diciendo: ‘Dios de veras está entre ustedes’”.

¿Quién lo dijo?

Un no creyente que asistió a una reunión cristiana y vio el poder del espíritu santo en acción.

¿Y qué ven las personas cuando van a una reunión o una asamblea de los testigos de Jehová?

¿Qué han vivido ustedes aquí, en esta reunión anual?

Desde luego no ven personas hablando lenguas misteriosas, diciendo cosas sin sentido.

Jehová no usa eso para convencer a la gente de que esta es su organización.

No. Usa verdades que llegan a su corazón y las impulsan a arrepentirse y a practicar lo que aprenden.

¿Y qué es lo que identifica a los cristianos verdaderos?

¿Qué dijo Jesús?

“De este modo todos sabrán que ustedes son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”.

Sí, el amor sin hipocresía.

En un mundo cada vez más dividido y lleno de odio, nosotros demostramos amor y unidad, y eso es una prueba de que tenemos el espíritu santo de Jehová.

Es más que evidente; no se puede negar.

Y los que no son Testigos observan esta paz y unidad, nuestro amor, y dicen: “Dios de veras está entre ustedes”.

Por desgracia, todavía vivimos en el mundo de Satanás.

Y, aunque algunos reconocen que Dios está entre nosotros, endurecen su corazón y se oponen a Jehová.

Hay personas que siempre encontrarán pretextos para odiarnos, ridiculizarnos o perseguirnos hasta que Jehová finalmente diga “¡Basta!”.

Así que, queridos hermanos que están sufriendo persecución o burlas, los que están bajo arresto domiciliario o en la cárcel, sabemos por lo que están pasando y los queremos mucho.

Jehová también lo sabe y los ama mucho.

Tienen la victoria garantizada.

¿Por qué?

Porque cuentan con el espíritu santo del Dios que creó el universo.

Cuando los persiguen, ustedes demuestran que son ministros de Dios.

Y, cuando ya nadie recuerde a sus perseguidores, ustedes estarán vivos porque “Dios de veras está entre ustedes”.

¿Qué miembro del Cuerpo Gobernante ha servido dos veces en Wallkill, dos en Brooklyn, dos en Patterson y dos en Warwick?

De hecho, dijo: “Nadie nos quiere”.

Era un betelita nómada.

Bueno, es Jody Jedele.

Y él ahora nos presentará un discurso con el título “Seamos valientes al andar con Dios”.

Jesús le dijo a la congregación de Esmirna lo que leemos en Apocalipsis 2:10: “No tengas miedo de las cosas que vas a sufrir”.

Y nosotros también necesitamos recordar estas palabras, porque vivimos en el tiempo que Apocalipsis llama “el día del Señor”.

Como cantamos antes, queremos ser valientes.

Y la verdad es que hoy todos los siervos de Jehová necesitamos más valor que nunca.

En el discurso de Gage vimos algunas pruebas que los hermanos han sufrido en los últimos 100 años.

Y tampoco nos olvidamos de los 255 hermanos de varios países que están encarcelados por su fe.

Estos hermanos y estas hermanas son iguales que nosotros.

Por ejemplo, en un artículo de nuestro sitio web se habló de dos hermanas de más de 80 años y de una hermana de 17 que están en la cárcel en Eritrea.

Pero no solo hace falta valor cuando nos persiguen.

Hay muchas otras situaciones en nuestra vida en las que necesitamos ser valientes.

Veamos algunas de estas situaciones en las siguientes imágenes.

Acabamos de ver distintas pruebas a las que se enfrentan jóvenes y mayores.

Y lo que quiere Satanás es que estas pruebas nos desanimen, que nos roben la alegría y que entonces acabemos bajando el ritmo y prediquemos menos y faltemos a las reuniones o, aún peor, que dejemos a Jehová.

Seguramente hayamos vivido alguna o varias de estas situaciones.

Por todo el mundo somos nueve millones de testigos de Jehová, y cada uno de nosotros —cada uno— necesita ser valiente en algún momento.

Y pasar por pruebas y saber que vendrán más antes de que llegue el fin ¿cómo nos hace sentir?

¿Nos roba la alegría?

¿Nos hace tenerle miedo al futuro?

Para nada.

¿Y por qué no?

Bueno, busquemos juntos Salmo 128:1.

Veamos por qué: “Feliz todo el que teme a Jehová, el que anda en sus caminos”.

Claro, no buscamos pasar por pruebas, pero, cuando tenemos que enfrentarnos a ellas, no perdemos la alegría.

Como decía el salmo, somos felices porque servimos a Jehová, andamos “en sus caminos”, y él es un Dios feliz.

De hecho, todos los que están aquí son un ejemplo de esto.

Todos los que están en este auditorio y todos los que están conectados han pasado o están pasando situaciones difíciles justo ahora.

¿Verdad que sí, hermanos?

Piensen en los problemas que tienen.

Sean cuales sean sus desafíos, hoy están aquí felices y se siente su alegría.

Es más, al hermano Jackson le costó muchísimo que nos sentáramos.

Se hizo un anuncio, se puso el reloj, luego otro anuncio, después la música y luego un anuncio más.

Y entonces por fin nos sentamos.

A pesar de las pruebas, nos encanta adorar a Jehová con nuestros hermanos y hermanas, y eso les pasa a todos los siervos de Jehová.

Fijémonos en lo que Anatoli Artamónov —uno de nuestros hermanos rusos que están siendo perseguidos— dijo sobre cómo Jehová lo está cuidando: “Gracias a su amor y su apoyo [el de Jehová], la persecución no me quitará la felicidad”.

Qué bonito, ¿verdad?

Ni perdemos la alegría ni le tenemos miedo al futuro porque andamos con Jehová.

Gracias a su amor y su apoyo, podemos ser valientes para enfrentarnos a las pruebas.

Hebreos 13:5, la parte b, dice: “Porque él [está hablando de Jehová] ha dicho: ‘Nunca te dejaré y jamás te abandonaré’”.

¿Por qué?

El versículo 6 responde: “Así que podemos decir llenos de confianza: ‘Jehová es mi ayudante.

No tendré miedo.

¿Qué puede hacerme el hombre?’”.

Podemos sentirnos “llenos de confianza” al pasar por problemas.

Una persona así —una persona valiente— tiene las fuerzas para enfrentarse al peligro, al miedo y a las dificultades.

La persona valiente es fuerte, decidida y audaz.

¿Y cuál es la razón por la que podemos ser valientes al pasar por pruebas?

Pues la misma razón por la que podemos ser felices al pasar por pruebas: porque andamos con Jehová y Jehová es nuestro ayudante.

Nuestro hermano Ursu —que también sufre persecución en Rusia— dice que él suele ser una persona insegura.

Pero con la ayuda de Jehová, cuando tiene un juicio, entra con la cabeza en alto y habla con seguridad.

Su esposa le dijo que, cuando entró al tribunal, no sabía si los guardias lo estaban llevando a él o si él estaba llevándolos a ellos.

Es valiente porque anda con Jehová.

Y es que el pueblo de Jehová siempre ha sido valiente.

Como dijo el apóstol Pablo: “No somos de los que se echan para atrás”.

Pero quizás nosotros pensemos: “Bueno, yo en realidad no soy tan valiente.

No tengo tanto valor como los hermanos de Rusia o de Eritrea”.

¿O alguna vez hemos sentido que el peso que llevamos es tan grande que no estamos seguros de si podemos seguir adelante?

Cuando nos sintamos así, respiremos profundo y recordemos: una prueba es una prueba; no va a ser fácil.

Y sentir miedo o temor en esas situaciones es normal.

Como dijo el hermano David antes, Abrahán tenía miedo de que lo mataran.

Todos podemos sentir miedo, pero meditar en los relatos de la Biblia nos recuerda que andamos con Jehová, que él es nuestro ayudante.

Por ejemplo, podríamos pensar en Gedeón.

A Gedeón se le conocía por ser un guerrero poderoso; había demostrado muchísimo valor.

Pero era una persona como nosotros.

Busquemos, por favor, Jueces, capítulo 7… El versículo 8 nos cuenta que Gedeón solo tenía “300 hombres” a su lado.

Y recuerdan cuántos soldados tenía el ejército enemigo, ¿verdad?

135.000.

El versículo 12 nos dice que “cubrían la llanura como una nube de langostas”.

Y recordemos: Gedeón tenía solo 300 soldados.

Nadie apostaría por Gedeón.

¿No estaríamos un poquito nerviosos si fuéramos él?

Sigamos analizando el relato.

Leemos desde el versículo 9: “Aquella noche, Jehová le dijo a Gedeón: ‘Vamos, ataca al campamento, porque lo voy a entregar en tus manos.

Pero, si te da miedo atacar, baja al campamento con Purá, tu ayudante.

Cuando escuches lo que están diciendo, tendrás valor para atacar al campamento’.

[Y ahora fíjense] Entonces él y Purá, su ayudante, se acercaron hasta el mismo borde del campamento”.

Gedeón era un hombre espiritual, pero era humano y tenía miedo.

Así que, cuando Jehová le dio la oportunidad de asegurarse de que todo iba a salir bien, Gedeón no dudó en aceptarla.

Entonces bajó al campamento.

Para hacer eso había que ser valiente.

¿Se imaginan tratando de bajar por una colina de noche para espiar a un ejército enemigo?

¿Se imaginan a Purá y a Gedeón bajando?

“Hey, cuidado.

No te caigas.

Shhh, no hagas ruido”.

Pero a pesar de todo bajaron.

Gedeón y su ejército estaban en completa inferioridad, tanto en fuerzas como en número; pero eso no importaba.

Lo que escucharon en el campamento los convenció de que Jehová los ayudaría.

Y, llenos de valor, atacaron al ejército enemigo.

Gedeón y sus 300 hombres no confiaron en sus fuerzas sino en Jehová, y tuvieron una victoria aplastante.

Jehová hizo que se escribiera este relato y otros muchos de siervos suyos del pasado para ayudarnos, para que podamos aguantar las pruebas.

Hoy también tenemos que ser valientes para afrontar los cambios, para hacer lo correcto, para seguir los consejos de la Biblia, para predicar, para ser leales a Jehová junto a nuestros hermanos y para no perder la alegría y estar tranquilos cuando nos persiguen.

Los siervos de Jehová de la actualidad andamos con valor a su lado, y lo seguiremos haciendo, seremos valientes al andar con Dios.

Para ayudarnos, me alegra anunciar la publicación de un nuevo libro titulado Seamos valientes al andar con Dios. Verán que tengo las manos vacías.

Pero sí que puedo mostrarles un video para que vean cómo es este nuevo libro.

Veamos más de cerca este nuevo libro, Seamos valientes al andar con Dios. En primer lugar, ¿cómo está organizada la información?

El libro tiene 54 capítulos y nos habla de las vidas de 61 personajes de la Biblia, desde Enoc hasta el apóstol Juan.

Esta publicación nos ayuda a extraer lecciones de los relatos bíblicos para que fortalezcamos nuestra fe y podamos imitar el valor de siervos de Jehová que permanecieron leales al pasar por pruebas.

El libro se divide en tres secciones, y cada una abarca una época diferente.

La primera sección se titula “De los días de los patriarcas a la época de los jueces”.

La segunda se titula “De los días de los reyes a la reconstrucción de Jerusalén”.

Y la tercera, “Los días del Mesías y de los cristianos del primer siglo”.

En cada sección hay una línea de tiempo para poder situar a los personajes bíblicos en la época en la que vivieron.

Los capítulos empiezan con un resumen del relato bíblico.

También aparecen los textos bíblicos donde encontramos el relato y algunas preguntas para meditar.

Hay imágenes muy bonitas en cada capítulo que dan vida a las historias y que nos ayudan a imaginar los momentos en que estos personajes bíblicos necesitaron valor.

Por ejemplo, en el capítulo 31 se habla de la niña israelita que era esclava de un hombre con lepra llamado Naamán.

Ahí leemos: La imagen nos ayuda a imaginarnos lo nerviosa que debió sentirse la niña antes de hablar con su ama acerca de Jehová.

Los capítulos también incluyen otras secciones que nos permiten aprender más de los relatos.

En la sección “Investigue un poco más” vemos descubrimientos arqueológicos, el contexto histórico, mapas, diagramas y más cosas que prueban la autenticidad de los relatos y los hacen más reales para nosotros.

La sección “Piense en las lecciones” nos ayuda a analizar por qué estos siervos fieles de Jehová actuaron de la manera en la que lo hicieron.

Y las fotografías nos ayudan a saber cómo poner en práctica hoy esas lecciones.

Por ejemplo, si volvemos a la historia de la niña israelita en el capítulo 31, veremos que hay una pregunta que nos anima a pensar en la misericordia y la imparcialidad de Jehová.

Y en la imagen vemos cómo los jóvenes pueden imitar a la niña israelita al predicar con valor a otros incluso cuando lo más fácil sería quedarse callado.

En la sección “Vea el cuadro completo” encontramos preguntas que nos ayudan a pensar en la personalidad de Jehová, en cómo se relaciona el relato con su propósito y que nos ayudan a fortalecer nuestra esperanza para el futuro.

Al final de cada capítulo está la sección “Para saber más”, donde encontramos otros artículos y videos que nos ayudan a conocer mejor a los personajes bíblicos.

Igual que los siervos fieles de Jehová del pasado, nosotros también tenemos que ser valientes porque vivimos en los últimos días y nos enfrentamos a situaciones muy difíciles.

Este libro nos ayudará a superar las dificultades con la ayuda de Jehová y a seguir andando con valor a su lado ahora y para siempre.

Me imagino que todos se están preguntando: “¿Pero cuándo?

¿Cuándo tendremos este libro?”.

Bueno, la verdad es que hemos trabajado muy duro.

Y, de hecho, nuestra idea era tenerlo listo hoy.

Déjenme, déjenme que pregunte a ver si ya está.

¿Qué pasó?

¿Se pudo terminar o no?

Bueno, queríamos tenerlos intrigados un poquito más.

A lo mejor tenía que haberme traído el libro y ya está.

Todos podrán llevarse uno hoy.

Cuando tenga su libro, disfrútelo, léalo, piense en su situación actual y encuentre el ejemplo de un personaje que lo ayude.

Queremos ser valientes en estos últimos días.

La noche antes de morir Jesús les dijo a sus discípulos: “En el mundo van a tener sufrimientos”.

Y así es.

Y añadió: “Pero ¡sean valientes!, que yo he vencido al mundo”.

Jesús estaba seguro de que sus seguidores del pasado y del presente también podrían vencer al mundo.

Oramos para que este libro nos ayude a todos a no perder la alegría a pesar de las dificultades y que así no tengamos miedo, sino que seamos valientes al andar con Dios.

Gracias, Jody, por esta manera tan original de presentar el libro.

¡Qué bueno que al final pudimos verlo!

El padre de un miembro del Cuerpo Gobernante ayudó a diseñar la maquinaria que se usó para cortar madera en Wallkill.

Él no era Testigo, pero había diseñado maquinaria para una empresa que estaba en Pensilvania.

¿Quién es el hijo?

El hermano Cook.

Y el hermano Cook nos va a hablar de “La gestión sostenible del personal de Betel”.

Te escuchamos, Ken.

La Biblia, en Colosenses 3:23, dice lo siguiente: “Cualquier cosa que ustedes hagan, háganla con toda el alma como si fuera para Jehová y no para los hombres”.

Esto destaca que, sea lo que sea que hagamos en nuestro servicio a Jehová, siempre debemos mantener el mismo enfoque, es decir, queremos usar todas nuestras facultades y todas nuestras fuerzas al máximo posible, no importa dónde le sirvamos.

Teniendo esto en mente, el Cuerpo Gobernante quiere informarles de algunos ajustes importantes que ya se están implementando en Betel.

Estos ajustes cambiarán lo que será el servicio en Betel de ahora en adelante.

Así que los invitamos a ver el siguiente video, Servir en Betel: parte esencial  de “cualquier cosa que ustedes hagan”. Jehová dijo, según Isaías capítulo 60, versículo 17: “Traeré oro en vez de cobre y plata en vez de hierro”.

Con esas palabras, prometió que la calidad de la parte terrestre de su organización mejoraría progresivamente.

Con los años, él ha ido mejorando nuestra forma de trabajar, incluida la importante labor que se hace en Betel.

El trabajo en Betel cumple dos objetivos fundamentales: dar alimento espiritual a tantos como sea posible y apoyar la obra de predicar por todo el mundo.

Siempre que el Cuerpo Gobernante ha cambiado el trabajo en Betel ha tenido en mente estos dos objetivos.

A lo largo de los años, hemos mejorado nuestros métodos de impresión, el uso de la tecnología, las técnicas de construcción y cómo supervisamos la obra en el territorio de las sucursales.

La familia Betel mundial ha apoyado estos cambios, siguiendo el consejo de Colosenses 3:23: Muchos lo han hecho fielmente aquí en Betel por décadas y han vivido en primera persona estas mejoras.

Como Jehová, valoramos mucho a quienes se ofrecen de buena gana para servir en Betel.

Muestran el mismo espíritu que Isaías, quien dijo: “¡Aquí estoy yo!

¡Envíame a mí!”.

Por todo el mundo, cada vez más y más varones jóvenes solicitan ir a Betel.

Al mismo tiempo, fuera de Betel siempre hacen falta hermanos y hermanas capacitados, con las debidas cualidades espirituales.

Tras analizar las necesidades dentro y fuera de Betel a nivel mundial, el Cuerpo Gobernante ha decidido hacer un cambio en la manera de ver el servicio de Betel.

A partir de ahora, no veremos el servicio de Betel como una asignación para toda la vida.

Betel seguirá siendo un lugar donde los hermanos vienen a trabajar duro para Jehová y a aprender cosas que podrán usar en su organización.

Pero ahora el objetivo será que los hermanos y hermanas usen esa capacitación en el campo o donde más los necesite la organización de Jehová.

Para lograrlo, nos alegra informarles de una serie de cambios en Betel.

Primero, habrá movilidad de personal con más frecuencia, del campo a Betel y de Betel al campo.

Como dijimos antes, ya no veremos servir en Betel como una asignación definitiva.

Aunque siempre harán falta hermanos con experiencia para capacitar a la siguiente generación de betelitas, muchos de los que vendrán a Betel servirán aquí por un tiempo, recibirán capacitación, ganarán experiencia, enseñarán a otros y volverán al campo para aplicar lo que han aprendido.

Mientras alguien está sirviendo en Betel habrá momentos específicos en los que se decidirá dónde se puede aprovechar mejor lo que ha aprendido.

¿Cómo ha beneficiado este cambio a la organización?

Presten mucha atención a las siguientes entrevistas.

La capacitación de Betel y las tareas que hice me ayudaron a ser más modesto.

Trabajar con hermanos y hermanas de tanta experiencia y que confían en Jehová es algo que me ayuda, ahora que en la congregación me nombraron anciano, a no dejar de confiar en Jehová, ahora que tengo esta nueva asignación, y a ver qué más puedo hacer para ayudar a los hermanos.

Es lo mismo que hacía cuando estaba en Betel.

Resulta que, cuando recibimos el cambio de asignación, empezamos a leer los Evangelios de principio a fin, y eso fue justo lo que yo necesitaba.

Volver a leer esas palabras me recordó cuánto nos quiere Jehová y me ayudó a entender que estos cambios son por el bien de su organización.

Así que, al obedecer y colaborar con estos cambios, Jehová nos bendeciría, y también lo haría en la nueva asignación.

En Betel, estás en contacto con muchísima gente.

Y, además, haces amistad con muchos hermanos: con los hermanos con los que trabajas, con los hermanos que vienen a visitar Betel… Y ves que la organización es mucho más grande que quizás… la congregación de la que venías.

En Betel entiendes que formas parte de una gran familia, una gran hermandad.

Ahora puedo llevarme esas historias, toda esa experiencia, y compartirlas con los hermanos de la congregación en la que sirvo para animarlos a hacer más y a que se den cuenta de todo lo que pueden ayudar.

Tenemos una gran organización que nos apoya, y eso es prueba de cuánto nos ama y nos cuida Jehová.

Ahora puedo contarles todas estas cosas buenas a otros, cosas que yo mismo he visto.

Como muestran estos ejemplos, aunque Betel no es una asignación de por vida, Betel sí que te cambia la vida.

¿Significa eso que tarde o temprano todos los que sirven en Betel serán reasignados al campo?

No.

En Betel siempre harán falta jóvenes y mayores.

Proverbios 20:29 dice: La Atalaya del 15 de marzo de 1993 dijo sobre este versículo: Esas palabras son una realidad aquí en Betel.

Necesitamos la fe fuerte y las décadas de experiencia de nuestros mayores.

Pero quizás se pregunten: “Si va a haber más movilidad de personal en Betel, ¿cómo podremos hacer todo el importante trabajo que tenemos aquí?”.

Esto nos lleva al segundo cambio: daremos más importancia a acelerar la capacitación.

Queremos que los hermanos y hermanas adquieran más rápido las habilidades para encargarse de diferentes asignaciones.

Esta capacitación incluye dar a los jóvenes más responsabilidades antes.

Los mayores los ayudarán y serán sus mentores, para que puedan encargarse de puestos de responsabilidad y superintendencia en Betel.

Este entrenamiento los hará más útiles en Betel, los preparará para cubrir cualquier necesidad de la organización en el futuro y los ayudará a desarrollar cualidades y habilidades valiosas para el nuevo mundo.

¿Cómo se han beneficiado ya las sucursales por seguir esta instrucción?

Veamos qué es lo que opinan algunos de nuestros hermanos.

El ritmo y la calidad de la capacitación son cada vez mejores.

En vez de usar el mismo sistema para todo el mundo, se nos anima a fijarnos bien en la personalidad, los puntos fuertes y las habilidades de cada hermano, y también en las áreas en las que necesita ayuda.

Así que, cuando se ajusta la capacitación a la persona, hay muchas más posibilidades de que salga bien.

Cuando era joven, no recuerdo que me dieran mucha capacitación.

Me dieron tareas, pero poca capacitación.

Cada vez hay más trabajo en la organización, por eso es importante capacitar a los jóvenes, y es bueno que cada vez se haga antes.

Cuando a los jóvenes se los capacita y se les confían más responsabilidades, la organización se beneficia.

Hemos visto que los jóvenes aportan fuerzas y nuevas ideas, y los mayores aportan sabiduría y experiencia.

Cuando se combina todo esto, entonces la organización se hace más fuerte y puede adaptarse a los cambios.

El tercer cambio importante estará relacionado con la forma de organizar al gran número de voluntarios que se ofrecen para hacer más por Jehová.

Daremos más importancia al uso prudente y equilibrado de los voluntarios externos de tiempo parcial, temporales y a distancia.

Esto implica decidir cuántas personas se necesitan en Betel, para que tantas como sea posible usen sus energías en la obra más importante: la predicación.

Este nuevo enfoque tiene muchas ventajas.

Veamos lo que nos cuentan algunos.

Nos hemos dado cuenta de que, para servir en Betel, no hace falta estar en Betel.

Es una forma de servicio sagrado que puede hacerse desde cualquier parte del mundo.

Llegué a Betel con 19 años, pasé un tiempo allí, salí, luego me casé, tuve familia, y ahora, varios años después, vuelvo a trabajar con Betel.

Trabajo a distancia y lo hago unas horas a la semana, pero sigo sintiendo las ventajas de colaborar: veo cómo me hace mejor persona, cómo me capacita.

Es como si pudiera ver a través de una ventana cómo Jehová dirige a su organización.

Hay que ser flexibles.

El horario o el lugar donde vive la persona no puede ser un problema.

Tenemos que ser creativos.

Tenemos que proporcionarle al voluntario a distancia todo lo que necesite para que pueda trabajar desde donde sea.

Puede que vivamos en zonas horarias diferentes, pero nos incluyen en las reuniones.

Confían en nosotros; nos hacen sentir parte de un equipo.

No siempre podemos elegir a los miembros de nuestro equipo.

Y, sin embargo, Jehová siempre nos da hermanos y hermanas muy capaces que nos pueden ayudar.

Creo que, si estamos abiertos a nuevas formas de hacer las cosas, podríamos reducir el personal que se necesita dentro de Betel sin sacrificar la calidad del trabajo del departamento.

Se me haría muy difícil colaborar con Betel si no fuera por la comprensión y el apoyo de mi congregación.

Hemos estado probando estos cambios en sucursales de todo el mundo de forma gradual y ya hemos visto resultados positivos.

Los Comités de Sucursal han observado que muchos más hermanos y hermanas tienen la oportunidad de recibir capacitación en Betel, y, como resultado, más jóvenes se ofrecen con entusiasmo para servir a Jehová de nuevas formas.

Además, los Comités de Sucursal nos informan que los betelitas que han vuelto al campo están teniendo un efecto muy positivo en la predicación por todo el mundo.

Muchos han ampliado su ministerio y se han hecho disponibles para ayudar con tareas específicas, como las relacionadas con Diseño y Construcción, los Comités de Enlace con los Hospitales y la predicación especial en áreas metropolitanas.

Otros se han mudado a zonas donde hacen falta más publicadores, han asistido a la Escuela para Evangelizadores del Reino, etc.

Estos tres cambios permitirán que más hermanos y hermanas se beneficien de la capacitación y la experiencia que se consiguen en Betel.

A su vez, podrán usarlas para servir a Jehová de otras maneras.

Efesios 4:16 explica que el cuerpo de Cristo está armoniosamente unido y funciona bien como resultado de lo que hace cada parte.

Esperamos que estos cambios nos ayuden a todos a trabajar juntos armoniosamente y a seguir con amor la dirección de Cristo, nuestra cabeza.

Jóvenes, órenle a Jehová y pregúntense si pueden hacer un poco más y ofrecerse para servir en Betel.

Cuando se dedicó uno de los edificios del Betel de Brooklyn en 1960, el hermano Frederick Franz —que era miembro del cuerpo gobernante— dijo que Betel es “la institución docente más grandiosa de toda la tierra”.

Y, más de 65 años después, seguimos pensando igual.

Servir en Betel es una oportunidad única de recibir una valiosa capacitación, capacitación que te beneficiará tanto a ti ahora como a la organización en el futuro, incluso más allá, en el nuevo mundo.

Padres, ¿por qué no ayudan a sus hijos a ponerse la meta de servir en Betel y así poder recibir esta capacitación?

De este modo, los ayudarán a que todo lo que hagan lo hagan “con toda el alma […] para Jehová”.

Y ustedes, los que ya están sirviendo fuera de Betel, recuerden que los queremos y que los valoramos.

Su experiencia en Betel es un regalo.

Sean generosos y compártanlo con otros.

Animen a otros hermanos y hermanas a servir a Jehová con toda el alma en todo lo que hagan, así ellos también podrán disfrutar de las mismas bendiciones que ustedes.

Su buen ejemplo dejará una profunda huella.

Y tengan por seguro que ellos nunca olvidarán el amor de ustedes.

En armonía con Isaías 60:17, estamos convencidos de que Jehová seguirá mejorando el funcionamiento de Betel para atender las necesidades de su organización.

También sabemos que nuestro amor y devoción por Jehová y su organización nos motivarán a todos a servir a Jehová con toda el alma, en cualquier cosa que hagamos, ahora y en el futuro.

Muchas gracias, hermano Ken, por explicarnos este emocionante cambio relacionado con el servicio de Betel. Y ahora la siguiente pregunta: ¿cuántos hermanos del Cuerpo Gobernante actual por un tiempo sirvieron en Betel, luego se les asignó al campo, pero después se les invitó otra vez a Betel?

¿Cuántos?

De los que están ahora en el Cuerpo Gobernante, cinco.

Por supuesto, antes de ellos hubo algunos como el hermano Jaracz y el hermano Barr que también fueron asignados al campo.

Recuerdo que el hermano Barr me contó lo duro que fue salir de Betel para ir a la obra de circuito.

Mientras caminaba por la nieve, se acordaba del calor de la chimenea del Betel de Londres.

Pasó mucho frío.

La historia del hermano Rutherford fue diferente: a él lo reasignaron a prisión.

Ahora hablaremos de una novedad que tiene que ver con la predicación.

Así que, por favor, escuchen con atención.

Recientemente ha habido cambios emocionantes en nuestra manera de predicar.

Ahora estamos más concentrados en comenzar conversaciones donde sea y en cualquier momento.

¿Verdad que es una manera excelente de predicar?

¿Qué hacen ustedes para empezar conversaciones?

¿Les pasa como a mí?

¿Les encantan las tarjetas de contacto?

¿Por qué?

Porque son muy prácticas, las puedes llevar escondidas en cualquier sitio y es fácil sacarlas.

Y, sin que se den cuenta, ya la tienen en la mano.

Y es más probable que acepten una tarjeta que una publicación más grande.

Pero tenemos que admitir que las tarjetas de contacto tienen sus limitaciones.

En realidad, no dicen mucho.

Y llevan a un sitio web que tiene miles de artículos y muchos, muchísimos temas.

Pero recuerden, el folleto Una obra de amor dice: “Les mostramos amor a otros cuando conversamos sobre lo que les interesa a ellos. […] Por eso debemos […] tener muy en cuenta lo que le interesa y preocupa a la persona”.

Así que, en vez de dirigirlos a un sitio web y que sean ellos los que encuentren lo que les interesa, nosotros tenemos que averiguar qué es lo que necesitan.

Así que ¿podría existir algo que quizás combine las ventajas de una tarjeta de contacto con una idea bíblica de la que queramos hablar?

Bueno, ¿por qué estamos aquí hoy?

Es la reunión anual de la Watch Tower Bible and Tract Society.

¡Tract, tratado!

Nos alegra anunciar nueve tratados nuevos.

Estos nueve tratados más pequeños corresponden a las verdades que nos encanta enseñar del folleto Una obra de amor. La parte de delante tiene una fotografía llamativa, una pregunta interesante y un texto bíblico.

En la parte de atrás hay otras dos verdades sobre el mismo tema y una invitación a visitar jw.org.

Hoy van a recibir un paquetito con algunos ejemplares de cada tratado nuevo.

¡Este es el tamaño!

Y ¿los quieren ya?

Lo siento, van a tener que esperar a que terminemos.

Pero vamos a ver cómo son.

Los primeros tres tratados son acerca Los siguientes tres tratados son sobre Y los últimos tres hablan sobre Pero eso no es todo.

Tres de los tratados tienen un video que puede reproducirse directamente desde la versión digital del tratado.

¿Se lo imaginan?

Envían el tratado, y va con un pequeño video.

Veamos uno de estos videos cortos.

Es el que va con el tratado ¿Viviremos algún día  sin tristeza ni dolor? ¿Viviremos algún día sin tristeza ni dolor?

La Biblia dice que muy pronto Dios “les secará toda lágrima de sus ojos, y la muerte ya no existirá, ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor”.

Para saber más sobre este futuro tan feliz, visite jw.org.

El Cuerpo Gobernante quería que estos tratados fueran más pequeños —más fáciles de usar— y más resistentes.

Y eso es lo que se consiguió.

Pero, para producir estos tratados más pequeños, necesitábamos máquinas nuevas para cortarlos.

Ahora, cómo y cuándo encontramos estas máquinas es una historia que vale la pena contar.

El mismo día —repito, el mismo día— que le pedimos al Departamento Internacional de Impresión que buscara el equipo necesario para automatizar el corte y manejo de estos tratados, los hermanos de ese departamento estaban en Alemania.

¿Por qué estaban allí?

Estaban allí para el evento drupa.

Cuando me dijeron eso, pregunté: “¿Qué es drupa?”.

Quizá la exposición de tecnología de impresión más importante del mundo.

Y fíjense en esto: esta exposición se hace solo cada cuatro años.

Normalmente, encontrar esta maquinaria e investigar sobre ella lleva muchos meses, un año o incluso más.

Pero, como los hermanos estaban en drupa ese mismo día, pudieron ver allí maquinaria de todo el mundo en solo unos días y encontraron exactamente lo que necesitábamos para esto.

Y, si no hubieran estado allí, ustedes no tendrían tratados hoy.

Los del Departamento Internacional de Impresión dicen que no les queda ninguna duda de que Jehová los ayudó con este proyecto.

Queridos hermanos, ahora tenemos nueve herramientas nuevas.

Ya no vamos a ir a una puerta a empezar una conversación sin saber muy bien cómo terminarla (ajá, sabemos que eso es lo que les pasa a algunos de ustedes).

Ahora, después de empezar una conversación, podemos elegir un tratado que ayude a esa persona.

Así que ¡manos a la obra!

Usemos estos tratados en nuestras conversaciones, enviémoselos a nuestros familiares y conocidos, aprovechémoslos para compartir las verdades que nos encantan.

Bueno, nos quedan más preguntas.

Recuerden, eran 15.

¿Qué miembro del Cuerpo Gobernante a los 18 años de edad recibió una carta del hermano Knorr donde lo animaba a llenar una solicitud para servir en Betel?

Pero el hermano Knorr le dijo a este hermano que tenía 30 días para llenar la solicitud y devolvérsela.

El joven esperó hasta el día 30 para llenarla.

Y, en menos de tres meses, ya era betelita.

Si lo piensan, no hay muchas posibilidades: el hermano Stephen Lett.

Ahora, la última pregunta de esta serie: ¿qué miembro del Cuerpo Gobernante es el único que se graduó en la Escuela de Entrenamiento Ministerial?

Y, curiosamente, durante tres días su instructor fue Stephen Lett.

Y más tarde este hermano llegó a ser miembro del Comité de Sucursal en Filipinas.

No hace falta darle muchas vueltas para saber que es el hermano Sanderson.

Pues el hermano Lett y el hermano Sanderson presentarán los últimos dos discursos de este día tan especial.

Y son discursos muy interesantes.

El primero de ellos se titula “Nadie salva como Jehová”.

Y el segundo: “Jehová protegerá por completo a su pueblo en el Armagedón”.

En esta mañana voy a empezar por darles algunos datos interesantes sobre récords mundiales.

De esta manera, estarán preparados la próxima vez que prueben su conocimiento.

En el año 2009, un corredor de Jamaica estableció el récord mundial en la carrera de 100 metros lisos en 9,58 segundos.

En el 2012, un loro llamado Zach logró abrir en tan solo un minuto 35 bebidas en lata, solo con el pico.

Y en este año, 2025, un hombre de Croacia rompió el récord de aguantar la respiración bajo el agua al hacerlo por 29 minutos.

Bueno, ¿les impresionan a ustedes esas proezas?

Puede que sí.

Puede que no.

Pero hay un récord muy impresionante que nunca se va a romper, y es el que tiene Jehová como el mejor Salvador que hay.

Ese es el tema que voy a desarrollar en este discurso.

Primero que nada, una pregunta: ¿qué métodos ha utilizado Jehová a lo largo de la historia con el fin de salvar a su pueblo?

Hablemos de tan solo tres de los métodos que ha usado.

El primero es este: Jehová confunde a sus enemigos.

De esta manera consigue que se maten unos a otros, es decir, que se aniquilen por completo.

Veamos un ejemplo en 2 Crónicas, capítulo 20.

Hombres de Ammón, Moab y Seír habían formado un poderoso ejército y se disponían a atacar al pueblo de Judá.

Jehosafat y su gente están muy atemorizados y le suplican a Dios que los ayude.

Pero Jehová les dice que “no tengan miedo”, porque la batalla no es de ellos, sino de él.

Es más, él añade: “Ustedes no tendrán que pelear esta batalla”.

Tan solo “ocupen sus puestos, estense quietos y vean cómo los salva Jehová”.

Entonces sucede algo increíble: se eligió a un grupo de cantores levitas para que fueran delante del ejército cantándole alabanzas a Jehová.

Pero muchos dirían que esa formación de batalla es algo extraña —tal vez un tanto suicida—, si se ve desde el punto de vista humano.

Pero ellos obedecen a Jehová, ¿y qué sucede en el campo de batalla al final?

Al acercarse, los hombres de Judá se dan cuenta de que Jehová ha sembrado allí la confusión.

Los enemigos se han atacado entre sí y han terminado aniquilándose.

Todo lo que encuentran allí son cadáveres, y enseguida se ponen a saquearlos.

Veamos otro caso en el que Jehová utilizó este método para salvar a su pueblo de los enemigos.

Hace un rato Jody Jedele mencionó el ejemplo de Gedeón y de sus 300 hombres.

Seguro recuerdan lo que dijo.

Un ejército de 135.000 madianitas amenazaba a los israelitas, y para liberarlos Jehová le ordenó a Gedeón —y a sus 300 hombres— que en medio de la noche rodearan el campamento.

Pero no tenían ni una sola espada.

Aun así, rompen el silencio de la noche cuando tocan sus cuernos, quiebran en pedazos las jarras en las que llevan las antorchas encendidas y gritan: “¡La espada de Jehová y de Gedeón!”.

Entonces Jehová hace que allí reine la confusión; se matan.

Y los que quedan huyen.

Comparados con los madianitas, los israelitas llevaban las de perder.

Había 450 por cada uno, pero Jehová los salva de manera espectacular.

Bueno, ya hablamos del primer método, pero ¿cuál es el segundo de ellos?

Otra manera en la que Jehová salva a su pueblo es controlando de forma experta las fuerzas de la naturaleza.

Un caso que todos ustedes conocen es el de las plagas de Egipto.

Es impresionante todo lo que le hizo Jehová a esa potencia mundial para que por fin liberaran a su pueblo.

Pensemos en la cuarta plaga: los tábanos.

¡Fue increíble!

Jehová dijo: “Si no dejas salir a mi pueblo, voy a mandarte tábanos”.

Y les advirtió que los tábanos llenarían las casas, cubrirían el suelo, estarían por dondequiera.

Pero hizo una excepción: donde vivían los israelitas, allí no habría tábanos.

¡Imagínense eso!

Claro, el faraón no lo escuchó, y pasó exactamente lo que Jehová había dicho.

Pero traten de visualizar la escena: una nube de enormes moscardones —que quizá pican y chupan la sangre de animales y personas— invade la tierra de Egipto y los vuelve locos, pero ni una sola mosca vuela sobre la zona donde está el pueblo de Jehová.

Un control total sobre los insectos.

Claro, no tenemos tiempo para hablar de las otras nueve plagas, pero son un buen ejemplo del control que tiene Jehová sobre el agua, el sol, el clima, las enfermedades, los animales y mucho más.

Y, después de las 10 plagas, por fin el terco faraón deja ir al pueblo de Israel.

Pero, cuando se van, ¿qué va y hace?

¡Se pone a perseguirlos!

Qué tonto el faraón, ¿verdad?

O sea, acaba de ver que Jehová envía 10 poderosas plagas para salvar a su pueblo.

Es obvio que el Todopoderoso está con ellos, pero aun así decide perseguirlos.

Creo que en las escuelas de Egipto siempre debe haber habido un estudiante un poco más lento que los demás.

Debe haber sido el faraón.

También podemos decir que el faraón no era el camello más despierto de la caravana.

Y tampoco la barca más veloz del río Nilo.

Así que el muy tonto va tras el pueblo de Jehová.

¿Lo pueden creer?

Pues para detener su avance Jehová usó una columna de nube.

Después dividió el mar Rojo para abrirle camino a su pueblo.

Y, para hacérselo más difícil al faraón y a su ejército, les quita las ruedas a sus carruajes.

Y eso es algo muy sencillo para él, quien creó la Vía Láctea.

Sacarle las rueditas a un carruaje no es nada.

Y así detiene al faraón.

Pero, para entonces, ya el pueblo había salido del lecho del mar, y ahora Jehová cierra el mar Rojo y ahoga al orgulloso faraón junto con su insignificante ejército.

Pues esos son solo algunos ejemplos de cómo utiliza Jehová las fuerzas de la naturaleza para salvar a su pueblo.

Pero hablemos de uno más.

Jehová tiene el poder de controlar el tiempo.

¿Y por qué podemos decir eso?

Porque en Josué 10:13 leemos que, para conseguir la victoria completa sobre los cananeos, Jehová pospone la puesta del sol por casi un día entero.

El libro Perspicacia dice que esto pudo haberse conseguido deteniendo la rotación de la Tierra, pero también por otros medios.

Por ejemplo, una refracción de los rayos solares y lunares pudo haber logrado el mismo efecto.

Pero, sea como sea, el poder que tiene Jehová para controlar las fuerzas de la naturaleza nos deja boquiabiertos.

¿Y cuál es el tercer método que utiliza Jehová?

Los ángeles.

¿Pero cuántos ángeles hay?

Apocalipsis 5:11 explica que son “miríadas de miríadas”.

Eso también se puede traducir por diez mil veces decenas de miles.

O sea, cientos de millones.

Y, si decimos cientos (en plural) de millones, tienen que ser 200 millones mínimo.

¿Y cuánto poder tienen los ángeles?

2 Reyes 19:35 habla de uno.

Con el propósito de salvar a los israelitas del ejército asirio que los estaba amenazando, un ángel mató a 185.000 soldados enemigos en una noche.

Y no sabemos si el ángel tuvo que trabajar toda la noche ni a qué hora llegó a casa.

Pero en una noche mató a 185.000.

Ahora hagamos un ejercicio.

Teniendo esto en mente, ¿a cuántas personas podrían matar 200 millones de ángeles en una sola noche?

Doscientos millones por 185.000.

A ver, ¿cuánto da eso?, vamos.

Hace falta una calculadora, ¿verdad?

Pues eso da 37 billones.

Son 4.500 veces el total de habitantes que hay en toda la Tierra.

Así que no hay duda de que estos ángeles pueden cumplir perfectamente con la voluntad de Jehová.

¿Qué otro ejemplo tenemos de cómo usó Jehová a los ángeles?

En Daniel, capítulo 3, tenemos el de los tres hebreos.

Ellos se negaron a inclinarse ante la estatua de oro de Nabucodonosor.

Y eso hizo que el rey se enfureciera.

Entonces ordena que calienten el horno siete veces más de lo normal y manda atar a los tres hebreos para que los arrojen al horno ardiente y mueran.

Así que Jehová envió a un ángel para que los cuidara y los protegiera.

Y pensemos en esto: el ángel tuvo que empezar a trabajar antes de que los echaran al horno.

Porque recuerden que los hombres que los arrojaron al horno murieron del calor que se sentía afuera.

Por eso el ángel debió haber estado allí para protegerlos desde antes de que los arrojaran.

Pero, bueno, ¿qué pasó después de que los echaran en el horno?

Vamos a Daniel 3:24: “Entonces el rey Nabucodonosor, asustado, se levantó rápidamente y les preguntó a sus altos funcionarios: ‘¿No atamos y arrojamos en el fuego a tres hombres?’.

Ellos le respondieron […]: ‘Sí, oh, rey’.

Él dijo: ‘¡Miren!

Veo a cuatro hombres que se pasean libremente en medio del fuego sin sufrir ningún daño, y el cuarto parece un hijo de los dioses’”.

Obviamente el cuarto hombre era el ángel.

Y, cuando salieron del horno, la Biblia dice que “no se les había chamuscado ni un solo pelo de la cabeza, sus mantos estaban igual que antes y ni siquiera olían a humo”.

Seguro que a todos nos ha pasado que hemos ido a la casa de alguien que fuma, tal vez al predicar de casa en casa.

E incluso si la persona no está fumando, salimos de la casa con la peste del humo.

Eso nos muestra lo bien que protegió el ángel a los tres hebreos, porque los libró del fuego y hasta de la peste del humo.

Es increíble, ¿verdad?

Hay otro ejemplo en Daniel, capítulo 6.

Como el profeta Daniel siguió orándole a Jehová y desobedeció al rey, lo lanzaron al foso de los leones para que se lo comieran.

Pensemos por un momento en esos leones.

Por lo visto, los mantenían hambrientos todo el tiempo.

¿Por qué decimos eso?

Porque recuerden que, cuando a Daniel lo sacaron del foso sin daño alguno, ¿a quién echaron allí?

A los hombres que lo acusaron.

Y la Biblia dice que “antes de que llegaran al fondo del foso, los leones los atacaron y trituraron […] sus huesos”.

Eso demuestra que a esos leones los mantenían hambrientos, mucho tiempo sin comer nada, porque así mataban a sus víctimas de forma muy rápida y feroz.

Esa fue la situación que enfrentó Daniel.

¿Pero qué fue lo que él dijo?

Recuerden que aquellos leones se estaban muriendo de hambre.

Pero él dijo: “Mi Dios envió a su ángel y cerró la boca de los leones, y […] no me hicieron […] daño”.

Sin duda Daniel habría parecido un filete sabroso y jugoso a los ojos de aquellos leones, pero no podían abrir la boca.

El ángel selló sus bocas con algo más fuerte que el mejor pegamento industrial.

Por eso no pudieron darle ni un solo mordisco.

Además, notemos que el ángel llegó justo en el momento debido, porque no le dijo: “Ay, Daniel, perdón, que llegué tarde y, ay... ya traes un par de mordiscos, pero ya llegué.

Ya te cuido”.

No.

No, los ángeles de Jehová son responsables y confiables.

Pues esos son solo algunos ejemplos de cómo Jehová utiliza a los ángeles.

En este discurso hemos visto pruebas de que Jehová es el mejor Salvador que hay.

Él nos salva sembrando la confusión entre sus enemigos y haciendo que se maten unos a otros, controlando totalmente y de forma experta las fuerzas de la naturaleza y valiéndose de sus poderosísimos ángeles.

Y estamos seguros de que Jehová puede salvar a su pueblo de muchas otras maneras.

Una pregunta importante: ¿salvó Jehová a su pueblo de maneras impresionantes solo en el pasado?

Por supuesto que no.

Jehová salvará a su pueblo en el futuro de una manera aún más sorprendente, espectacular; romperá todos los récords.

¿Hay pruebas de que esto será así?

Escuchemos con atención al hermano Sanderson, quien presentará el discurso “Jehová protegerá por completo a su pueblo en el Armagedón”.

Actualmente vivimos en un mundo muy peligroso donde ocurren cosas impactantes todos los días.

Hay desastres naturales catastróficos.

En los noticieros vemos todos los días personas cometiendo actos de violencia horribles.

Cualquier sensación de estabilidad que pudiera haber se desvanece.

Vivimos en un mundo que da mucho miedo.

Pero, con tanta ansiedad y con tanto pánico que nos rodea, ¿qué vemos en el pueblo de Jehová?

¿Qué vemos aquí, en este gran auditorio lleno de personas de todo rincón del planeta?

Busqué un versículo para describir lo que vemos.

Vamos a leerlo.

Salmo 92:12.

Usaré la Biblia con referencias, la que se publicó en español en 1987.

¿La recuerdan?

Dice: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande.

Los que están plantados en la casa de Jehová, en los patios de nuestro Dios, florecerán.

Todavía seguirán medrando durante la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—”.

Bueno, como dice la Biblia, estamos floreciendo, estamos medrando, estamos muy… ¡frescos!

¿Verdad que sí?

No lo podemos negar.

No cabe ninguna duda de que Jehová está protegiendo a su pueblo espiritualmente.

Aunque todos tenemos muchos problemas en la vida, Jehová nos ayuda a permanecer leales.

Y la verdad es que es maravilloso estar aquí, en una reunión como esta, con tantos hermanos que son columnas de fe, tantos queridos amigos que trabajan con nosotros hombro a hombro, lado a lado, año tras año, y que siguen firmes en la fe.

Los queremos muchísimo a todos.

Pero sabemos que aún nos esperan sucesos trascendentales.

La Biblia deja claro que las naciones se unirán y acabarán con la religión falsa, pero ese no será el fin.

Las naciones de este mundo lanzarán un ataque coordinado contra el pueblo de Jehová.

Y ese ataque conducirá al suceso más trascendental de todos: la guerra de Armagedón.

En esa guerra Jesús liderará a sus ejércitos celestiales, incluidos los 144.000 cogobernantes, y eliminará a este mundo malvado.

¿Deberíamos vivir en constante temor por todos estos acontecimientos que se avecinan?

La respuesta es no, ¡por supuesto que no!

¿Y por qué no?

Porque Jehová ha prometido proteger a su pueblo.

Vamos a leer juntos esta promesa en el Salmo 91:7. Dice: “Mil caerán a tu lado y diez mil a tu derecha, pero a ti nada de eso se te acercará”.

En los próximos minutos, responderemos estas preguntas sobre el Salmo 91: ¿Qué significa Salmo 91:7?

Y por otro lado, ¿de qué manera protegerá Dios a su pueblo en el Armagedón?

Se podría decir que el mensaje del Salmo 91 se resume en dos palabras: confianza y protección.

Empecemos leyendo el versículo 1: “El que viva en el lugar secreto del Altísimo se hospedará bajo la sombra del Todopoderoso.

Le diré a Jehová: ‘Tú eres mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío’”.

Las palabras “refugio” y “fortaleza” nos recuerdan la protección que ofrecía una ciudad amurallada en tiempos bíblicos.

Cuando alguien estaba en peligro, corría hacia esa ciudad amurallada en busca de protección.

Pero el salmista nos hace pensar en algo más.

Añade una imagen conmovedora.

Habla de vivir “en el lugar secreto del Altísimo”.

¿Qué les transmiten esas palabras?

¿Se imaginan lo seguro que debe ser vivir “en el lugar secreto” de nuestro maravilloso, increíble, todopoderoso y cariñoso Dios, Jehová?

¿Y qué significará vivir en ese lugar?

Vamos al versículo 5: “No temerás los terrores de la noche ni la flecha que vuela de día ni la plaga que acecha en la oscuridad ni la destrucción que arrasa al mediodía.

Mil caerán a tu lado y diez mil a tu derecha, pero a ti nada de eso se te acercará.

Solamente lo verás con tus ojos, cuando seas testigo del castigo de los malvados.

Como tú dijiste ‘Jehová es mi refugio’, has hecho del Altísimo tu lugar de residencia; ningún desastre vendrá sobre ti y ninguna plaga se acercará a tu tienda”.

Bueno, sabemos que Jehová siempre nos protege en sentido espiritual.

Ya mencionamos al principio del discurso que el pueblo de Jehová está floreciendo, está medrando, está … fresco.

Entonces, ¿qué significan estas palabras del Salmo 91?

¿Significan que Jehová, durante el Armagedón, solo nos protegerá en sentido espiritual o que también nos protegerá físicamente?

En otras ocasiones ya hemos hablado de los versículos 11 y 12 del Salmo 91.

Vamos a leerlos: “Porque él les dará a sus ángeles órdenes acerca de ti para protegerte en todos tus caminos.

Te llevarán en sus manos para que no te golpees el pie con ninguna piedra”.

Seguro que les suenan estas palabras, ¿verdad?

Sabemos que el Diablo le citó esos versículos a Jesús durante la segunda tentación.

Satanás le dijo a Jesús que saltara desde la parte más alta del templo para ver si los ángeles de Jehová lo protegían.

¿Y qué le respondió Jesús?

Jesús no le dijo: “Estás equivocado, Satanás.

Ese salmo no promete protección física”.

No.

¿Qué fue lo que le dijo Jesús?

Le dijo: “No pongas a prueba a Jehová tu Dios”.

¿Qué aprendemos de esto?

Satanás usó mal el Salmo 91 no porque lo utilizara para hablar de protección física, sino porque lo usó para animar a Jesús a hacer algo peligroso y así poner a prueba a Jehová.

Así que ¿a qué conclusión podemos llegar?

Basándonos en lo que Jesús le dijo a Satanás, podemos concluir que el Salmo 91 no solo promete que Jehová nos protegerá en sentido espiritual en el Armagedón, sino que también promete que Jehová protegerá físicamente a su pueblo en la guerra de Armagedón.

¿Qué les parece?

Bueno, entonces, ¿qué hará Jehová por su pueblo en el Armagedón?

Pues Jehová protegerá a su pueblo por completo.

Sí, por completo: en sentido espiritual, físico y hasta emocional.

Miren qué palabras tan tiernas dice Jehová en el versículo 14.

Vamos a leerlo: “Dios dijo: ‘Como él me quiere, lo rescataré.

Lo protegeré porque conoce mi nombre.

Él me llamará, y yo le responderé.

Estaré con él en la angustia.

Lo rescataré y lo glorificaré.

Haré que esté satisfecho con una larga vida y que vea mis actos de salvación’”.

¿Notaron lo que dicen estos versículos?

Fíjense en que es Jehová mismo el que está diciendo: yo “lo rescataré”, yo “lo protegeré”, yo “haré que esté satisfecho”.

Jehová se involucrará personalmente en proteger a su valioso pueblo durante el Armagedón.

Ahora bien, la liberación que experimentará el pueblo de Dios ese día será única.

Es verdad que Dios rescató a Noé y a su familia del Diluvio, pero con el tiempo acabaron muriendo.

Todos los israelitas que cruzaron el mar Rojo también murieron con el tiempo.

Pero ¿y los que sobrevivan al Armagedón?

Tienen ante ellos la posibilidad de no morirse nunca, nunca jamás.

Sin duda, no hay un Salvador como nuestro Dios, Jehová.

Ahora bien, ¿cómo protegerá Jehová a su pueblo en ese momento histórico?

La respuesta es: no lo sabemos.

La verdad es que la Biblia no nos da detalles.

Pero hay dos cosas que sí sabemos.

Primera, Jehová es el mejor científico, el mejor inventor, el mejor arquitecto.

Él es el mejor ingeniero, el artista más grande, el Creador de todo lo que hay en el universo.

Y no lo olviden: Jehová cuenta con la IA, la Inteligencia del Altísimo.

El hermano Lett acaba de describir muy bien muchos de los métodos que Jehová ha utilizado de manera asombrosa para liberar a su pueblo.

Pero recuerden: Jehová siempre hace las cosas con estilo.

Y muchas veces un gran experto deja lo mejor para el final.

Sean cuales sean los métodos que use Jehová, podemos estar seguros de que demostrará su poder de una manera tan extraordinaria que todo el mundo se dará cuenta de que es él quien está destruyendo el mundo de Satanás.

Y también quedará totalmente claro que es el Dios Todopoderoso el que está protegiendo a sus queridos siervos fieles.

¿Están listos para quedarse boquiabiertos?

¿Y qué es lo segundo que sabemos?

Sabemos que Jehová es el Juez perfecto de todo el universo y que podemos confiar en sus juicios.

Tenemos la certeza de que Jehová no va a destruir a nadie por equivocación.

¿Qué dice 2 Pedro, capítulo 2?

Leámoslo. 2 Pedro 2:9: “Así que Jehová sabe rescatar de las pruebas a las personas que le tienen devoción y reservar a las personas injustas para que sean destruidas en el día de juicio”.

Todo lo que sabemos de Jehová nos da la completa seguridad de que él demostrará su justicia perfecta en el Armagedón.

Así que, queridos hermanos, ¿qué deberíamos estar haciendo ahora?

¿Qué es lo que Jehová quiere que hagamos?

Vamos a leerlo juntos en Ezequiel 33:11: “Diles: ‘Tan cierto como que yo vivo —afirma el Señor Soberano Jehová—, no me causa ningún placer la muerte del malvado, pero sí me causa placer que alguien malvado cambie de rumbo y siga vivo.

Dejen sus malos caminos, déjenlos.

Y es que ¿por qué tendrían que morir, oh, casa de Israel?’”.

Así que llevemos las buenas noticias del Reino a tantas personas como sea posible.

Ahora tenemos nuevos tratados.

¡Usémoslos al predicar!

Empecemos conversaciones con las personas y ayudémoslas a encontrar el camino a la vida.

Así recibirán protección “en el lugar secreto” de Jehová.

¿Qué más tenemos que hacer?

Queridos hermanos y hermanas, tenemos que mantenernos alerta.

Nunca debemos olvidar la advertencia que dio nuestro Señor Jesucristo en Mateo 24:43. Leámoslo: “Tengan en cuenta una cosa: si el dueño de una casa supiera en qué momento de la noche va a venir el ladrón, se quedaría despierto y no permitiría que se metiera en su casa.

Por eso ustedes también estén preparados, porque el Hijo del Hombre viene a la hora en que menos se lo esperan”.

Entonces, ¿qué tenemos que hacer?

Estar bien preparados, siempre vigilantes, alertas.

El Salmo 91 deja muy claro que Jehová va a proteger a su pueblo por completo y a liberarlo en el Armagedón.

Él nos dará protección espiritual, protección física e incluso protección emocional.

Por lo tanto, hermanos, como no tenemos nada que temer, podemos decir con total confianza: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”.

Gracias, Steve y Mark, por esos discursos.

Está claro que Jehová les dio la fuerza y el poder que necesitaban.

¡Cuánto nos consuela esta información mientras esperamos lo que ocurrirá en el futuro!

¿Qué es Ramapo?

Bueno, muchos lo vemos ahí, estamos orando por ese proyecto… ¿Pero qué es?

Buena pregunta.

Respuesta: el Centro Audiovisual de la Central Mundial.

Y sabemos que, cuando esté terminado, lo que se podrá hacer allí será maravilloso.

Bueno, ya que estamos hablando de Ramapo, veamos un pequeño video de cómo van las obras.

Sabemos que está cerca de Warwick.

Pero ¿qué está pasando allí?

Veámoslo.

Es emocionante ver cómo avanza el proyecto de Ramapo.

Desde que se recibió el permiso de obras definitivo en noviembre de 2024, se ha estado preparando todo el terreno para la construcción.

Como resultado, se han llenado camiones y camiones de tierra y rocas.

Gracias a esta trituradora de piedra, se puede volver a utilizar una gran cantidad de material, y así se aprovechan al máximo los recursos.

También se han comenzado a plantar árboles, que le dan estabilidad al terreno y previenen la erosión del suelo.

Pero lo más emocionante de todo es ver la gran cantidad de jóvenes que se han ofrecido como voluntarios.

Por su energía y sus ganas de trabajar, son un precioso ejemplo de fe.

Dejemos que algunos de ellos nos cuenten por qué se ofrecieron y cómo se sienten por trabajar en este emocionante proyecto.

Hace años que me muero de ganas de trabajar en construcción, desde que mis padres empezaron a colaborar en algunos proyectos.

Y que yo recuerde, siempre ha sido mi meta, siempre he querido ser siervo de construcción.

Un día estaba mirando JW Hub y, de repente, vi la solicitud.

Me puse muy contento.

Acababa de llegar de la predicación y, sin pensármelo dos veces, me puse a llenar la solicitud.

Cuando me llamaron, pensé: “Creo que se han equivocado de número”.

Y es que es un regalazo que te inviten.

Pero la verdad es que estaba supernerviosa.

Y recuerdo que, justo después de hablar por teléfono con el hermano, llamé corriendo a mis padres y les dije: “He dicho que sí.

Voy a ir, voy a ir a la construcción en Ramapo”.

Y se pusieron muy contentos por mí.

Me acuerdo de una de las hermanas que nos recibió al llegar.

Me estaba dando la bienvenida a mí y, cuando se dio la vuelta y vio a mis padres, les dio un abrazo muy fuerte.

Les dijo: “Muchas gracias por dejarnos a su hijo”.

Y eso les hizo sentir muy bien.

Lo que tengo clarísimo es que quiero usar mi vida para servir a Jehová y que, cuando mire hacia atrás, solo pueda sonreír y que pueda decirle a la gente lo increíble que fue.

Trabajar en este proyecto está siendo espectacular.

Lo que más me gusta es que me despierto cada día pensando que voy a trabajar para Jehová.

Algunos días llego a casa y solo quiero irme a dormir, pero me siento un momento y pienso: “¡Me encanta!”.

Se puede hacer mucho por Jehová.

Si quieres hacer más, ¡hazlo!

Y todavía hay mucho por hacer.

Hace poco se instaló en Ramapo una máquina para hacer nuestro propio hormigón o concreto.

Esto agilizará las siguientes fases de la construcción.

Este año queremos empezar a poner los cimientos de los edificios de viviendas y del estacionamiento.

Estos nuevos edificios permitirán que se invite a más voluntarios.

Ahora que el trabajo en Ramapo va tomando forma, le pedimos a Jehová que siga bendiciendo los esfuerzos de quienes se ofrecen con entusiasmo para apoyar este enorme proyecto.

Gracias por todas sus oraciones y su apoyo.

Y, además de este video, tenemos otras novedades interesantes que anunciarles.

Los hermanos ya recibieron el primer permiso oficial para construir.

Lo primero será el estacionamiento, que durante las obras se usará como almacén, taller, comedor y espacio para oficinas y reuniones espirituales.

Este edificio se empezará a construir en noviembre.

Y esperamos que el primer edificio de viviendas se empiece a construir en diciembre.

Seguimos orando para que Jehová bendiga este proyecto especial.

¡Qué programa tan interesante!

La segunda parte, el mes que viene.

Antes de terminar, veamos la videopostal de este mes.

Viene de Dinamarca.

Dinamarca es un país pequeño que, junto con Noruega y Suecia, forma parte de una región llamada Escandinavia, que queda al norte de Europa.

El mar rodea Dinamarca por todos lados menos por el sur, donde hace frontera con Alemania.

En la costa este, hay un puente que conecta Dinamarca con Suecia y la une al resto de Escandinavia.

Su capital, Copenhague, empezó siendo un pueblo de pescadores vikingos en el siglo diez.

Tiene muchos sitios históricos del siglo diecisiete, como el canal de Nyhavn y la Torre Redonda, donde está el observatorio más antiguo de Europa en funcionamiento.

Dinamarca es un país de castillos y palacios; hay más de 800.

Los daneses son famosos por el hygge, algo que es difícil de explicar pero fácil de sentir.

Se trata de crear un ambiente de bienestar a través de las cosas cotidianas, de disfrutar de buenos momentos con los seres queridos, como saborear una comida típica, el smørrebrød, que es un sándwich abierto hecho con pan de centeno.

A los daneses les encanta pedalear.

Casi la mitad de los viajes que se hacen a la escuela o al trabajo son en bicicleta.

De hecho, en Copenhague hay más bicicletas que habitantes.

Y, viendo esos paisajes tan bonitos, es fácil entender por qué.

El hermano Russell visitó Dinamarca por primera vez en 1891 y después volvió varias veces.

Aunque había pocos publicadores en el país, algunas congregaciones cubrían territorios grandes.

Lo lograban gracias a que combinaban su amor por las bicicletas con el amor a la predicación.

Un grupo grande de hermanos a veces alquilaba un autobús, y llevaban sus bicicletas en el techo.

A lo largo del trayecto los publicadores se bajaban con sus bicicletas para llegar a más casas.

En Dinamarca el número de publicadores aumentó muchísimo durante la Segunda Guerra Mundial y después de ella.

Nuestros hermanos no dejaron de predicar ni de tener asambleas ni siquiera durante la ocupación nazi.

¿Los bendijo Jehová por su valentía al predicar?

¡Claro que sí!

En 1940, había unos 1.300 publicadores.

Pero, 10 años después, ese número se había triplicado.

En la actualidad, los hermanos se enfrentan a un nuevo desafío al predicar.

Aunque la religión oficial es el cristianismo, muchas personas son ateas.

Los publicadores demuestran interés por la gente, intentan comenzar conversaciones y participan en diferentes facetas del ministerio como la predicación por teléfono y en los puertos.

Algunos se han hecho expertos predicando a los viajeros en zonas de descanso, o han ajustado sus horarios para predicar al atardecer.

La congregación Fårevejle es una de las primeras de Dinamarca; se formó en 1900.

Los 73 publicadores de la congregación Fårevejle les envían todo su cariño.

Nosotros también les mandamos nuestro cariño a ustedes.

Desde la central mundial de los testigos de Jehová, ¡esto es JW Broadcasting!


Mon, 05 Jan 2026 15:38:19 +0000





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