¡Hey, ven aquí!
¡Ven!
¿Dónde está?
¡Guau!
¡Mira!
¿Quieres?
¡Rueda!
¡Muy bien!
¡Niños!
¿Están listos?
Agarren sus cosas y vámonos.
¡Sofía, vamos!
¡Ya voy!
Papi, ¿Jehová también come?
No.
Pero hizo comida rica para nosotros.
Mmm… ¿Jehová duerme?
Él no duerme, pero sí quiere que tú duermas bien por la noche.
¿Jehová se divierte?
¡Claro que sí!
Jehová inventó la diversión.
Papá, ¿cómo es Jehová?
¿Cómo se ve?
Él es un espíritu, o sea, que es invisible, como los ángeles.
Pero, cuando los ángeles miran a Jehová, ¿qué es lo que ven?
Tienes preguntas muy buenas, Caleb.
No sé lo que ellos ven.
¿Pero sabes lo que sí podemos ver nosotros?
Vamos a leer Romanos 1:20.
Sofi, ¿lo podrías leer, por favor?
¡Claro!
“Porque sus cualidades invisibles —su poder eterno y divinidad— se ven claramente desde la creación del mundo, pues se perciben por las cosas creadas”.
Entonces, cuando vemos la creación, ¿es como ver a Jehová?
¡Sí!
Cuando vemos las cosas tan maravillosas que hizo, conocemos la personalidad de Jehová.
¡Mira cómo brillan!
Eso se llama bioluminiscencia.
Jehová es un gran artista.
Todo lo que hizo es muy bonito.
¡Guau!
¿Qué es lo que más te gusta de lo que Jehová hizo?
Lo que más me gusta..., ¡el espacio!
¡Guau!
Esas son nubes gigantes de polvo y gas.
¡Aquí nacen las estrellas!
¡Cuántas estrellas!
Brillan tanto porque producen mucha energía.
¡Jehová las hizo muy bonitas!
¡Sí!
Y hasta les puso nombre a cada una de ellas.
¡Jehová es muy poderoso!
—¿Y eso?
—¿Ah?
¡Guau!
¿Y a ti, Sofía, qué es lo que más te gusta de lo que Jehová hizo?
¡El cerebro!
A mí también.
Estas son las células del cerebro; se llaman neuronas.
¡Hace cosquillas!
Eso es información pasando por las neuronas de Caleb.
¡Y hay muchísimas!
¡Qué increíble!
¡Jehová sabe mucho!
¡Oh!
Jehová no nos hizo como si fuéramos robots, sino que nos deja pensar y tomar decisiones.
Jehová creó el cerebro para que fuéramos felices con todo lo que hizo.
¡Y porque nos quiere!
¡Eso es!
Da igual si son cosas pequeñas o cosas grandes, vemos las cualidades de Jehová en todo lo que hizo.
Eso es lo que él nos enseña en Romanos 1:20.
¡Qué bueno que hizo las manzanas!
Papá, ¿y a ti qué es lo que más te gusta de lo que hizo Jehová?
¿Saben qué es lo que me gusta?
Cuando Jehová nos creó, nos hizo “a su imagen”.
Es decir, con cualidades buenas, como las de él.
Así que, cuando perdonamos o hacemos cosas buenas por otros o demostramos amor, vemos cómo es Jehová.
Pero, papi, yo quiero ver a Jehová, no solo saber cómo es.
Se nota que quieres conocer a Jehová.
En la Biblia, Jehová nos pone muchos ejemplos, como si nos pintara imágenes para ver cómo es y cómo nos ayuda a todos nosotros.
Así es como Jehová quiere que tú lo veas.
Solo tienes que mirar bien.
Estoy mirando...
¡Fíjate bien!
¿Puedes ver a Jehová?
♪♪ Si miro arriba al cielo, ¿qué veo allí?
Un millón de estrellas brillando para mí.
¿Será que está ahí?
¿Puede verme a mí?
Dios dice que me enseña a hacer las cosas bien.
Me guía y me moldea.
Me ayuda a obedecer.
¿Pero cómo es?
No lo puedo ver.
Cuando estuve enfermo, en cama y sin salir, se preocupó por mí.
Sé que estuvo ahí.
¡Jehová es real!
Es un Dios genial.
Creó por amor la Tierra y el Sol.
Lo puedo sentir muy cerca de mí.
Mi amigo es Jehová; es de verdad.
Hay niños en la escuela que hacen cosas mal.
Y, cuando me molestan, yo hablo con Jehová.
Sé que Dios me escucha.
Le pido fuerzas, y él me las da.
Cuando estoy muy triste, con ganas de llorar, me agarra de la mano y me vuelve a levantar.
¡Jehová es real!
Es un Dios genial.
Creó por amor la Tierra y el Sol.
Lo puedo sentir muy cerca de mí.
¡Te quiero, Jehová!
¡Eres real!
¡Te quiero, Jehová!
¡Eres real! ♪♪ —Amén.
—Amén.
Buenas noches, Caleb.
Te quiero, Jehová.
Te quiero, Caleb.
