Actualmente vivimos en un mundo muy peligroso donde ocurren cosas impactantes todos los días.
Hay desastres naturales catastróficos.
En los noticieros vemos todos los días personas cometiendo actos de violencia horribles.
Cualquier sensación de estabilidad que pudiera haber se desvanece.
Vivimos en un mundo que da mucho miedo.
Pero, con tanta ansiedad y con tanto pánico que nos rodea, ¿qué vemos en el pueblo de Jehová?
¿Qué vemos aquí, en este gran auditorio lleno de personas de todo rincón del planeta?
Busqué un versículo para describir lo que vemos.
Vamos a leerlo.
Salmo 92:12.
Usaré la Biblia con referencias, la que se publicó en español en 1987.
¿La recuerdan?
Dice: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande.
Los que están plantados en la casa de Jehová, en los patios de nuestro Dios, florecerán.
Todavía seguirán medrando durante la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—”.
Bueno, como dice la Biblia, estamos floreciendo, estamos medrando, estamos muy… ¡frescos!
¿Verdad que sí?
No lo podemos negar.
No cabe ninguna duda de que Jehová está protegiendo a su pueblo espiritualmente.
Aunque todos tenemos muchos problemas en la vida, Jehová nos ayuda a permanecer leales.
Y la verdad es que es maravilloso estar aquí, en una reunión como esta, con tantos hermanos que son columnas de fe, tantos queridos amigos que trabajan con nosotros hombro a hombro, lado a lado, año tras año, y que siguen firmes en la fe.
Los queremos muchísimo a todos.
Pero sabemos que aún nos esperan sucesos trascendentales.
La Biblia deja claro que las naciones se unirán y acabarán con la religión falsa, pero ese no será el fin.
Las naciones de este mundo lanzarán un ataque coordinado contra el pueblo de Jehová.
Y ese ataque conducirá al suceso más trascendental de todos: la guerra de Armagedón.
En esa guerra Jesús liderará a sus ejércitos celestiales, incluidos los 144.000 cogobernantes, y eliminará a este mundo malvado.
¿Deberíamos vivir en constante temor por todos estos acontecimientos que se avecinan?
La respuesta es no, ¡por supuesto que no!
¿Y por qué no?
Porque Jehová ha prometido proteger a su pueblo.
Vamos a leer juntos esta promesa en el Salmo 91:7. Dice: “Mil caerán a tu lado y diez mil a tu derecha, pero a ti nada de eso se te acercará”.
En los próximos minutos, responderemos estas preguntas sobre el Salmo 91: ¿Qué significa Salmo 91:7?
Y por otro lado, ¿de qué manera protegerá Dios a su pueblo en el Armagedón?
Se podría decir que el mensaje del Salmo 91 se resume en dos palabras: confianza y protección.
Empecemos leyendo el versículo 1: “El que viva en el lugar secreto del Altísimo se hospedará bajo la sombra del Todopoderoso.
Le diré a Jehová: ‘Tú eres mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío’”.
Las palabras “refugio” y “fortaleza” nos recuerdan la protección que ofrecía una ciudad amurallada en tiempos bíblicos.
Cuando alguien estaba en peligro, corría hacia esa ciudad amurallada en busca de protección.
Pero el salmista nos hace pensar en algo más.
Añade una imagen conmovedora.
Habla de vivir “en el lugar secreto del Altísimo”.
¿Qué les transmiten esas palabras?
¿Se imaginan lo seguro que debe ser vivir “en el lugar secreto” de nuestro maravilloso, increíble, todopoderoso y cariñoso Dios, Jehová?
¿Y qué significará vivir en ese lugar?
Vamos al versículo 5: “No temerás los terrores de la noche ni la flecha que vuela de día ni la plaga que acecha en la oscuridad ni la destrucción que arrasa al mediodía.
Mil caerán a tu lado y diez mil a tu derecha, pero a ti nada de eso se te acercará.
Solamente lo verás con tus ojos, cuando seas testigo del castigo de los malvados.
Como tú dijiste ‘Jehová es mi refugio’, has hecho del Altísimo tu lugar de residencia; ningún desastre vendrá sobre ti y ninguna plaga se acercará a tu tienda”.
Bueno, sabemos que Jehová siempre nos protege en sentido espiritual.
Ya mencionamos al principio del discurso que el pueblo de Jehová está floreciendo, está medrando, está … fresco.
Entonces, ¿qué significan estas palabras del Salmo 91?
¿Significan que Jehová, durante el Armagedón, solo nos protegerá en sentido espiritual o que también nos protegerá físicamente?
En otras ocasiones ya hemos hablado de los versículos 11 y 12 del Salmo 91.
Vamos a leerlos: “Porque él les dará a sus ángeles órdenes acerca de ti para protegerte en todos tus caminos.
Te llevarán en sus manos para que no te golpees el pie con ninguna piedra”.
Seguro que les suenan estas palabras, ¿verdad?
Sabemos que el Diablo le citó esos versículos a Jesús durante la segunda tentación.
Satanás le dijo a Jesús que saltara desde la parte más alta del templo para ver si los ángeles de Jehová lo protegían.
¿Y qué le respondió Jesús?
Jesús no le dijo: “Estás equivocado, Satanás.
Ese salmo no promete protección física”.
No.
¿Qué fue lo que le dijo Jesús?
Le dijo: “No pongas a prueba a Jehová tu Dios”.
¿Qué aprendemos de esto?
Satanás usó mal el Salmo 91 no porque lo utilizara para hablar de protección física, sino porque lo usó para animar a Jesús a hacer algo peligroso y así poner a prueba a Jehová.
Así que ¿a qué conclusión podemos llegar?
Basándonos en lo que Jesús le dijo a Satanás, podemos concluir que el Salmo 91 no solo promete que Jehová nos protegerá en sentido espiritual en el Armagedón, sino que también promete que Jehová protegerá físicamente a su pueblo en la guerra de Armagedón.
¿Qué les parece?
Bueno, entonces, ¿qué hará Jehová por su pueblo en el Armagedón?
Pues Jehová protegerá a su pueblo por completo.
Sí, por completo: en sentido espiritual, físico y hasta emocional.
Miren qué palabras tan tiernas dice Jehová en el versículo 14.
Vamos a leerlo: “Dios dijo: ‘Como él me quiere, lo rescataré.
Lo protegeré porque conoce mi nombre.
Él me llamará, y yo le responderé.
Estaré con él en la angustia.
Lo rescataré y lo glorificaré.
Haré que esté satisfecho con una larga vida y que vea mis actos de salvación’”.
¿Notaron lo que dicen estos versículos?
Fíjense en que es Jehová mismo el que está diciendo: yo “lo rescataré”, yo “lo protegeré”, yo “haré que esté satisfecho”.
Jehová se involucrará personalmente en proteger a su valioso pueblo durante el Armagedón.
Ahora bien, la liberación que experimentará el pueblo de Dios ese día será única.
Es verdad que Dios rescató a Noé y a su familia del Diluvio, pero con el tiempo acabaron muriendo.
Todos los israelitas que cruzaron el mar Rojo también murieron con el tiempo.
Pero ¿y los que sobrevivan al Armagedón?
Tienen ante ellos la posibilidad de no morirse nunca, nunca jamás.
Sin duda, no hay un Salvador como nuestro Dios, Jehová.
Ahora bien, ¿cómo protegerá Jehová a su pueblo en ese momento histórico?
La respuesta es: no lo sabemos.
La verdad es que la Biblia no nos da detalles.
Pero hay dos cosas que sí sabemos.
Primera, Jehová es el mejor científico, el mejor inventor, el mejor arquitecto.
Él es el mejor ingeniero, el artista más grande, el Creador de todo lo que hay en el universo.
Y no lo olviden: Jehová cuenta con la IA, la Inteligencia del Altísimo.
El hermano Lett acaba de describir muy bien muchos de los métodos que Jehová ha utilizado de manera asombrosa para liberar a su pueblo.
Pero recuerden: Jehová siempre hace las cosas con estilo.
Y muchas veces un gran experto deja lo mejor para el final.
Sean cuales sean los métodos que use Jehová, podemos estar seguros de que demostrará su poder de una manera tan extraordinaria que todo el mundo se dará cuenta de que es él quien está destruyendo el mundo de Satanás.
Y también quedará totalmente claro que es el Dios Todopoderoso el que está protegiendo a sus queridos siervos fieles.
¿Están listos para quedarse boquiabiertos?
¿Y qué es lo segundo que sabemos?
Sabemos que Jehová es el Juez perfecto de todo el universo y que podemos confiar en sus juicios.
Tenemos la certeza de que Jehová no va a destruir a nadie por equivocación.
¿Qué dice 2 Pedro, capítulo 2?
Leámoslo. 2 Pedro 2:9: “Así que Jehová sabe rescatar de las pruebas a las personas que le tienen devoción y reservar a las personas injustas para que sean destruidas en el día de juicio”.
Todo lo que sabemos de Jehová nos da la completa seguridad de que él demostrará su justicia perfecta en el Armagedón.
Así que, queridos hermanos, ¿qué deberíamos estar haciendo ahora?
¿Qué es lo que Jehová quiere que hagamos?
Vamos a leerlo juntos en Ezequiel 33:11: “Diles: ‘Tan cierto como que yo vivo —afirma el Señor Soberano Jehová—, no me causa ningún placer la muerte del malvado, pero sí me causa placer que alguien malvado cambie de rumbo y siga vivo.
Dejen sus malos caminos, déjenlos.
Y es que ¿por qué tendrían que morir, oh, casa de Israel?’”.
Así que llevemos las buenas noticias del Reino a tantas personas como sea posible.
Ahora tenemos nuevos tratados.
¡Usémoslos al predicar!
Empecemos conversaciones con las personas y ayudémoslas a encontrar el camino a la vida.
Así recibirán protección “en el lugar secreto” de Jehová.
¿Qué más tenemos que hacer?
Queridos hermanos y hermanas, tenemos que mantenernos alerta.
Nunca debemos olvidar la advertencia que dio nuestro Señor Jesucristo en Mateo 24:43. Leámoslo: “Tengan en cuenta una cosa: si el dueño de una casa supiera en qué momento de la noche va a venir el ladrón, se quedaría despierto y no permitiría que se metiera en su casa.
Por eso ustedes también estén preparados, porque el Hijo del Hombre viene a la hora en que menos se lo esperan”.
Entonces, ¿qué tenemos que hacer?
Estar bien preparados, siempre vigilantes, alertas.
El Salmo 91 deja muy claro que Jehová va a proteger a su pueblo por completo y a liberarlo en el Armagedón.
Él nos dará protección espiritual, protección física e incluso protección emocional.
Por lo tanto, hermanos, como no tenemos nada que temer, podemos decir con total confianza: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”.
