¡Bienvenidos!
En este informe, hablaremos de cómo dar clases de la Biblia usando el libro Disfrute de la vida. Pero primero algunas noticias.
Desde el último informe, se han celebrado tres asambleas especiales.
Del 26 al 28 de diciembre de 2025, hubo una segunda asamblea especial en Yakarta (Indonesia).
Ese mismo fin de semana tuvo lugar otra en Lomé (Togo).
Y del 9 al 11 de enero de 2026, se celebró una asamblea especial en Auckland (Nueva Zelanda).
Esta fue la asamblea más grande que ha habido en ese país.
Por primera vez en casi 50 años todos los publicadores de Nueva Zelanda se reunieron en un solo lugar.
El personal de las instalaciones felicitó a los miles de voluntarios por su amabilidad y sus ganas de colaborar.
Los trabajadores dijeron que nunca habían visto nada parecido.
Cuando caminaban por las instalaciones, los hermanos los saludaban con cariño.
Estaban muy sorprendidos, no se esperaban algo así.
Incluso dijeron que ojalá todos los eventos fueran como esa asamblea.
En Indonesia, un miembro de las autoridades dijo: “Los testigos de Jehová están bien organizados.
Llama la atención su diversidad, son gente amable, sincera, que siempre está sonriendo”.
En Togo, el director del estadio se quedó tan impresionado con el orden y la organización que dijo: “Estoy a punto de pedir que me bauticen para convertirme en testigo de Jehová”.
La asistencia total a estas tres asambleas especiales fue de 68.178.
Esto incluye a más de 8.000 delegados de 32 países.
Y nos alegra mucho que se bautizaran 703 personas.
Ya no habrá más asambleas especiales, ¿por qué?
Porque, como ya se anunció, a partir de ahora este tipo de asambleas se llamarán “asambleas internacionales”.
Las tres primeras tendrán lugar en junio de 2026.
El 1 de enero de 2026, se cumplieron 50 años desde que se implementó un cambio importante en nuestra organización.
Según el libro Proclamadores, fue “uno de los reajustes de organización más significativos de la historia moderna de los testigos de Jehová”.
¿De qué se trata?
Se establecieron seis comités supervisados por miembros del Cuerpo Gobernante.
Los comités de Personal, Publicación, Servicio, Enseñanza, Redacción y el que ahora se conoce como Comité de Coordinadores.
Estos comités supervisan todas las actividades de la organización y las congregaciones de todo el mundo.
El 1 de febrero de 1976, el Cuerpo Gobernante hizo otro cambio relacionado con la manera en la que se organizarían las sucursales.
Hasta ese momento, un siervo de sucursal supervisaba la obra de su territorio.
Pero entonces el Cuerpo Gobernante nombró Comités de Sucursal compuestos por tres o más ancianos de experiencia.
Se nota que Jehová bendijo esos cambios.
En 1976 había 2.100.000 publicadores, pero ahora, 50 años después, ¡hay más de 9 millones de publicadores!
Agradecemos que Jesús, la “cabeza de la congregación”, nos dirija con amor.
Él supervisa la predicación y ayuda al Cuerpo Gobernante a hacer los cambios necesarios para que las buenas noticias lleguen a todo el mundo.
Todos disfrutamos de participar en la última campaña con La Atalaya, titulada “Un mundo sin guerras es posible”.
Nos han llegado informes de todo el mundo que dicen que a los hermanos les ha encantado ofrecer esta revista.
Y ese mensaje tan oportuno ha consolado a muchas personas.
Nuestras revistas para el público siguen siendo una herramienta muy útil en la predicación.
Como saben, cada año tenemos tres números de La Atalaya para el público y tres de ¡Despertad! que podemos usar cuando salimos a predicar.
Los temas de estas revistas pueden servirnos para conversar con las personas en el territorio e intentar comenzar cursos bíblicos.
Durante los meses de enero y febrero estamos ofreciendo la edición para el público de La Atalaya, titulada “¿Piensa Dios en usted?”.
Con todo lo que está pasando en el mundo, ¡qué tema tan apropiado!
Nos entusiasma poder ofrecer esta revista en la predicación.
Si no tiene, llévese unas cuantas de su Salón del Reino.
En el 2021, recibimos una nueva publicación para estudiar la Biblia: el libro Disfrute de la vida. ¡Desde entonces se han bautizado más de un millón de personas!
Tal como predijo Jesús, muchos están aceptando la verdad.
A todos nos gustaría estudiar con alguien que tenga muchas ganas de saber de Jehová y de la Biblia.
¿Qué herramientas tenemos ahora para poder usar el libro Disfrute de la vida y dirigir bien nuestros cursos bíblicos?
Tenemos el documento Cómo usar “Disfrute de la vida” en el ministerio, también conocido como el formulario S-196, que se publicó en el 2021.
Además, el folleto Hacer discípulos: una obra de amor tiene consejos muy prácticos en el apéndice C, titulado “Cómo dirigir cursos bíblicos con el manual ‘Disfrute de la vida’”.
También tenemos asignaciones en la reunión de entre semana y artículos de estudio de La Atalaya que nos enseñan a usar bien este libro.
Y, ahora que han pasado varios años y tenemos experiencia usando esta publicación, hemos visto cómo podemos usarla mejor.
Por eso, les informamos de algunos cambios sobre cómo dar cursos con este libro.
Vamos a responder cuatro preguntas.
Primera: ¿cuánta información deberíamos abarcar cada semana?
Segunda: ¿tenemos que poner todos los videos?
Tercera: ¿cómo deberíamos usar la sección “Descubra algo más”?
Y cuarta: ¿cómo podemos adaptar las clases a cada estudiante?
Entonces, ¿cuánta información deberíamos abarcar cada semana?
Tengamos la meta de abarcar una lección a la semana, si es posible.
Pero, claro, esto en parte depende de las circunstancias de cada estudiante.
Algo que nos puede ayudar a abarcar una lección por semana es no quedarnos ahí atascados analizando los primeros párrafos de la lección.
La primera parte es solo una introducción.
Es como un aperitivo antes del plato fuerte.
Así que no le dediquemos mucho tiempo a estudiar esos dos o tres párrafos.
¿Y cómo hacemos eso?
Podemos pedirle a nuestro estudiante que lea los párrafos de introducción cuando se esté preparando para la clase.
Si lo hace, no hace falta volverlos a leer durante el curso.
Solo habría que hacer las preguntas que aparecen en negrita y leer los textos marcados como “lea”.
Así habrá más tiempo para la sección “Profundicemos en el tema”.
En muchos idiomas, esta sección del libro contiene videos.
Y esto nos lleva a la segunda pregunta: ¿tenemos que poner todos los videos?
Hasta ahora, eso es lo que teníamos que hacer.
Pero ya no.
Esa instrucción cambia porque se ha visto que no es necesario poner cada video.
Si entendemos que un video no le aplica a nuestro estudiante, ¿para qué ponérselo?
Siendo realistas, para poder analizar una lección por clase, quizás no nos dé tiempo de poner cada uno de los videos.
La cosa es que la clase avance y que el estudiante siga metido en la conversación.
Nosotros conocemos al estudiante.
Por eso, cuando nos estemos preparando para cada clase, pensemos qué videos analizar y pidámosle ayuda a Jehová para decidirlo.
Algunos hermanos no pueden usar los videos porque no tienen servicio de internet donde ellos viven.
Si eso es lo que le pasa a usted, no se sienta mal si no puede poner los videos.
Solo analice la información escrita en el libro Disfrute de la vida. Recuerde, en realidad estamos estudiando la Biblia.
Por eso, si analizamos los textos de la Biblia y lo que está escrito en el libro, podremos dar un buen curso bíblico, aunque no podamos ver los videos.
Tercera pregunta: ¿cómo deberíamos usar la sección “Descubra algo más”?
Durante la clase, no es necesario que analicemos esta sección con el estudiante.
Esos artículos y videos son para responder preguntas del estudiante o para ayudarlo con algún asunto.
Según lo que necesite hasta podría decirle al estudiante que mire por su cuenta algo de la sección “Descubra algo más” que le pueda ayudar en su caso.
Cuarta pregunta: ¿cómo podemos adaptar las clases a cada estudiante?
Las lecciones del libro están diseñadas para ayudar al estudiante a que poco a poco vaya edificando su fe.
Así que, por lo general, lo mejor es estudiarlas en orden, pues siguen un orden lógico.
¡Pero podemos ser flexibles!
Dependiendo de lo que necesite el estudiante, podemos analizar una lección que aparezca más adelante o repetir una que ya hayamos estudiado.
Por ejemplo, ¿qué podemos hacer si un ser querido del estudiante murió hace poco?
Si lo consideramos oportuno, podemos analizar con él la lección 29, “¿Hay vida después de la muerte?”.
Y después podemos volver a donde lo habíamos dejado y seguir desde ahí.
En otros casos, quizás sintamos que la persona no necesita estudiar cierta lección.
A lo mejor pensamos eso por el lugar en el que vive o por su cultura.
Entonces, si vemos que un tema no le aplica, ¿qué deberíamos hacer?
Podemos sencillamente saltarnos esa lección.
¿La idea?
Seamos flexibles y adaptémonos a nuestros estudiantes.
El apóstol Pablo era flexible.
¿Recuerdan lo que dijo en 1 Corintios 9:20-22?
Ahora bien, pensemos por un momento en la siguiente situación.
Imaginemos que el estudiante ya se bautizó pero no terminó el libro.
¿Qué deberíamos hacer?
La respuesta está en Colosenses 2:6, 7.
Allí, el apóstol Pablo habló del objetivo que deben tener todos los cristianos bautizados: Queremos que los estudiantes estén “estabilizados en la fe”.
Entonces, ¿qué haremos si un estudiante se bautiza antes de terminar el libro?
Pues seguiremos estudiando con él hasta que haya completado el curso.
Así lograremos que esté firme en la fe.
Y solo un último detalle.
Como saben, los publicadores que no son precursores ya no anotan en su informe cuántas horas predicaron.
Pero no lo olviden: si dirigen cursos bíblicos, sí es necesario indicar la cantidad en el informe de predicación.
Estamos seguros de que los cambios que vimos en este informe ayudarán a nuestros estudiantes a progresar más rápido y a disfrutar aún más de su curso de la Biblia.
En este informe, vimos que las asambleas nos ayudan a adorar a Jehová unidos.
También hablamos de cuánto nos han beneficiado los ajustes en la organización y en la predicación.
Y además explicamos cómo dirigir mejor cursos bíblicos con el manual de estudio Disfrute de la vida. Recordemos esto: adaptémonos a las necesidades de cada estudiante, y que el curso avance.
Si ponemos en práctica todas estas ideas, disfrutaremos mucho más de la obra de hacer discípulos.
¿Pero y si sentimos que dirigir un curso bíblico es demasiado para nosotros?
Algo que nos ayudará es recordar las preciosas palabras de Filipenses 2:13.
Dice: Así es, pídale a Jehová que le dé “el deseo y las fuerzas” para dirigir un curso bíblico.
Al fin y al cabo, “todos los regalos buenos” y “los dones perfectos” vienen de él.
Así que prepárese porque Jehová lo sorprenderá con la respuesta a su oración.
Queridos hermanos, se esfuerzan tanto en la predicación.
Muchas gracias por todo lo que hacen.
¡Los queremos!
Desde la central mundial de los testigos de Jehová, esto es JW Broadcasting®.
