Cuando Jehová Dios le preguntó a Eva: “Pero ¿qué es lo que has hecho?”, ella le respondió lo que dice Génesis 3:13: “La serpiente me engañó.
Por eso comí”.
Sí, Eva fue engañada; de hecho, “completamente engañada”, como dice la Biblia.
Porque ella creyó que una serpiente literal le había hablado.
Sin embargo, sabemos que acechando detrás de la escena en el jardín de Edén estaba “la serpiente original”, Satanás, el Diablo, como se le llama en Apocalipsis 12:9.
Pero mucha gente piensa que es tonto creer que el Diablo existe.
Eso me hace recordar lo que un escritor suizo, Denis de Rougemont, dijo sobre el Diablo. Él dijo que la primera trampa del Diablo es su anonimato.
Mientras que Dios dice: “Yo soy el que soy”, resulta que el Diablo dice: “Mi nombre es Nadie.
No hay nadie.
¿A quién deben temerle?
¿Van a tenerle miedo a alguien que no existe?”.
Después el escritor sigue diciendo: “El Diablo los tiene [es decir, a los que no creen que él existe, los tiene exactamente] donde los quiere.
Desaparecer es su gran éxito; su victoria es pasar desapercibido”.
Es justo como dijo un poeta hace muchos años: “La mayor astucia del Diablo es hacernos creer que no existe”.
Pero, claro, nosotros sabemos que existe y que él está detrás de todo el sufrimiento, el odio y la violencia que han dominado la Tierra desde la muerte de Abel hasta nuestros días.
Al principio Satanás, en el jardín de Edén, engañó a una sola persona, una mujer.
Pero ahora Apocalipsis 12:9 dice que “está engañando a toda la tierra habitada”.
¡Qué contraste tan impresionante!
¿Y cómo lo hace?
¿Cómo engaña a las personas hoy?
Pues, básicamente, de la misma manera que engañó a Eva.
Vamos a leer 2 Corintios 11:3.
Fíjense en lo que dijo Pablo.
Lo explica muy bien.
Dijo: “Pero tengo miedo de que de algún modo, tal como la serpiente sedujo con su astucia a Eva, [y aquí viene el punto clave] las mentes de ustedes sean corrompidas y alejadas de la sinceridad y la castidad que se le deben al Cristo”.
Y es que nuestra mente puede llegar a infectarse de pensamientos malos, pensamientos o ideas que vienen de Satanás, el Diablo.
La Serpiente consiguió que Eva fijara su atención o su mente en algo que estaba en contra de la voluntad de Dios.
Entonces empezó a desear lo que estaba prohibido.
Y, una vez que su mente se corrompió, fue mucho más fácil para Eva caer en el pecado.
Satanás actúa hoy de la misma manera.
No nos habla mediante una serpiente, pero tiene personas en la Tierra que promueven sus ideas.
En tiempos de Jesús, los líderes religiosos eran agentes de Satanás, y Jesús les dijo que querían “cumplir los deseos de su padre”, el Diablo.
Hoy los agentes de Satanás son tanto las personas como todas las organizaciones que promueven sus mentiras.
Eso es lo que pasa hoy.
Vamos a leer 1 Timoteo 4:1, 2.
Aquí se explica cómo es que los seres humanos pueden convertirse en representantes de Satanás.
Pablo dijo: “Sin embargo, la palabra inspirada dice claramente que, en tiempos futuros [como los que estamos viviendo], algunos se apartarán de la fe al prestar atención a mensajes inspirados que engañan y a enseñanzas de demonios [¿y quién promueve esas enseñanzas de demonios?
Versículo 2], por la hipocresía de hombres que dicen mentiras y que tienen la conciencia insensible como si estuviera marcada con un hierro de marcar”.
Así que las personas que promueven las ideas de Satanás, las que promueven la maldad, la inmoralidad sexual y el ocultismo son un canal que Satanás utiliza, además de otros canales que él usa.
Me refiero a organizaciones de este mundo, como las políticas, las religiosas, las comerciales y el mundo del entretenimiento.
De hecho, el entretenimiento es uno de los recursos más importantes que el Diablo usa para promover la inmoralidad sexual y el ocultismo, así que debemos esforzarnos por protegernos de todas esas cosas.
La Atalaya de abril de 2019, página 23, párrafo 12, nos anima a hacernos estas preguntas, todas relacionadas con lo que hablábamos del espiritismo, del ocultismo: “¿Leo libros, revistas o artículos de internet sobre el ocultismo?
¿Qué puede decirse de la música que escucho, de las películas y programas de televisión que veo, y de mis videojuegos?
¿Tiene mi entretenimiento alguna relación con el ocultismo?
[Esa es la pregunta clave] ¿Incluye cosas como vampiros, zombis o fenómenos paranormales?
¿Presenta la magia, los hechizos y los maleficios como una diversión inofensiva?”.
Claro, ser equilibrados es importante, pues La Atalaya añade que “no todos los cuentos o historias fantásticas tienen que ver necesariamente con el ocultismo”.
Así que es importante tener buen juicio.
Y es que nosotros somos responsables de lo que vemos, lo que leemos y lo que escuchamos.
Al final es nuestra la responsabilidad.
Hay que pensar bien las cosas.
Queremos tomar buenas decisiones que nos ayuden a mantenernos lo más lejos posible de todo lo relacionado con el ocultismo.
El principio que debemos aplicar está aquí, en Deuteronomio, capítulo 13.
Esto es lo que Jehová les dijo a los israelitas, pero la verdad es que nosotros también podemos ponerlo en práctica en nuestros días.
Deuteronomio 13:1-3: “En caso de que aparezca en medio de ustedes un profeta o alguien que prediga el futuro mediante sueños y les dé una señal o les anuncie un presagio, y la señal o el presagio del que les habló se cumpla y él diga [ahora fíjense en este detalle; todo lo que había profetizado se había cumplido, pero ¿qué le dice a la gente?
Les dice] ‘Sigamos a otros dioses —dioses que ustedes no han conocido— y sirvámosles’”.
Pero Jehová le dice a su pueblo: “No escuchen las palabras de ese profeta ni de ese soñador, porque Jehová su Dios está poniéndolos a prueba para saber si aman a Jehová su Dios con todo su corazón y con toda su alma”.
Y eso es lo que Jehová quiere que nosotros también hagamos.
¿Pero notaron lo que dice el texto?
Dice que, al parecer, ¡las profecías del soñador podrían hacerse realidad!
Pero que no se nos olvide que todas esas predicciones que se basan en la adivinación y que tienen el objetivo de alejarnos de Jehová vienen de una sola fuente, de los demonios.
Quieren o tratan de engañarnos para que dejemos de servir a Jehová y quedemos fascinados por la idea de “¡Oh, todo se cumplió, lo que dijo se cumplió!”.
No, eso no es lo que importa.
Lo que importa es quién dijo esas cosas.
Nosotros solo escuchamos a Jehová.
Por otro lado, nosotros queremos enseñarles a las personas la verdad acerca de Jehová para que despierten, para que se liberen del espiritismo, del ocultismo.
Queremos que las personas sepan que Jehová Dios tiene un propósito para nosotros aquí en la Tierra.
La verdad es que es muy fácil saber quién está detrás del espiritismo; después de todo, los muertos están muertos.
Si practicamos cualquier forma de ocultismo, en realidad estamos tratando con los demonios.
Apocalipsis 22:15 dice: “Afuera [es decir, afuera de la Nueva Jerusalén, lejos de la aprobación de Dios, afuera] están los perros [o sea, los que practican cosas asquerosas], los que practican el espiritismo, los que son sexualmente inmorales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman la mentira y tienen la costumbre de mentir”.
Mucha gente entra en esa descripción.
¡Cuánto agradecemos que la Biblia nos ayude a acercarnos a Jehová y a protegernos de todo tipo de ocultismo y de toda la propaganda de los demonios!