“Pero sus palabras se volvieron en mi corazón como un fuego ardiente”.
¡Guau!
Jeremías fue supervaliente.
¿Alguna vez quisiste hablarle a alguien de Jehová pero te dio miedo?
A muchos les ha pasado igual, hasta al profeta Jeremías.
En los tiempos de Jeremías, el pueblo de Dios estaba haciendo cosas malas.
Así que Jehová envió a Jeremías para decirles que cambiaran.
Pero Jeremías le dijo: “Solo soy un muchacho”.
En el fondo de verdad pensaba que no podría hacerlo.
Por eso Jehová le prometió: “No te dejes intimidar por su apariencia, porque ‘yo estoy contigo para salvarte’”.
Durante muchos años, Jeremías confió completamente en Jehová y predicó con valor.
Pero no siempre fue fácil.
Este es Pasjur, un sacerdote que quería que Jeremías se callara.
Pasjur lo aprisionó toda la noche para asustarlo.
¡Y casi lo logra!
Jeremías quiso dejar de ser el profeta de Jehová.
Pero amaba tanto a Jehová que sentía como un fuego en su corazón que no podía contener.
Y también amaba a la gente.
Cuando ellos escuchaban, Jeremías se sentía feliz.
Los amigos de Jehová confían en él y hablan de él con valor, igual que lo hizo Jeremías.
¿Por qué no sigues leyendo su historia?
Así descubrirás otros problemas que tuvo.
Intenta aprender de los amigos de Jehová todos los días.