Mark Sanderson: "Lo deseable en un hombre es..."
Es “tan alto como los cielos”.
“Llena la tierra”.
Puede durar “mil generaciones”.
Es más, “dura para siempre”.
¿Qué es?
Es una de las cualidades más hermosas de Jehová, es su amor leal.
Pero ¿qué es el amor leal?
Noten lo que dice una de nuestras publicaciones: “[El amor leal] es difícil de definir en muchos idiomas”.
Y eso incluye el inglés, de eso estoy totalmente seguro.
Dar una definición concreta de lo que es el amor leal no es nada fácil, pero lo voy a intentar.
El “Glosario” que hay en nuestra traducción para términos bíblicos lo define así: “[El amor leal es el] amor motivado por el compromiso, la integridad, la lealtad y el apego profundo”.
Otra cita dice que el amor leal “es una bondad que se adhiere amorosamente a las personas y que se manifiesta en actos continuos de bondad”.
¿Lo notaron?
“Se manifiesta en actos continuos de bondad”.
Pero, para mí, la mejor cita que encontré es esta.
Dice lo siguiente: “La mejor manera de captar la esencia de la expresión […] ‘bondad amorosa’ es estudiando cómo trató Dios a sus siervos a lo largo de la historia”.
Interesante.
Pensemos en lo que hizo Jehová.
Protegió y alimentó a los israelitas los 40 años que estuvieron en el desierto.
Utilizó a los jueces para rescatarlos de sus enemigos cuando ya vivían en la Tierra Prometida.
Y, cuando se descarriaban, también usó profetas para ayudarlos a regresar y así salvarlos de la idolatría.
Y, como Jehová fue leal a ellos tanto en los buenos momentos como en los momentos más difíciles, les pudo decir lo que encontramos en el libro de Jeremías, capítulo 31, versículo 3.
Hacia la mitad del versículo Jehová dice: “Te he amado con un amor eterno.
Por eso te atraje a mí con amor leal”.
¡Qué cierto es esto!
Es ese amor leal de nuestro Padre, Jehová, lo que nos atrae a él, porque es algo seguro; podemos contar con eso.
Tanto en los buenos momentos como en los momentos más difíciles de nuestra vida, cada uno de nosotros puede tener total confianza en que Jehová le va a expresar su amor leal mediante actos continuos de bondad.
Queridos hermanos, ¿no les parece que el amor leal de Jehová es maravilloso?
Aunque es cierto que nunca vamos a poder mostrar el mismo amor leal que nos muestra Jehová, las Escrituras nos dicen que este es un sentimiento que debemos sentir por los demás.
Vamos a leer juntos esta idea en Proverbios 3:3. Dice: “Que el amor leal y la fidelidad no te abandonen.
Átalos a tu cuello; escríbelos en la tablilla de tu corazón”.
¿Qué aprendemos de esto?
Que Jehová quiere que nosotros también mostremos amor leal a los demás.
Pero ¿cómo podemos nosotros mostrar amor leal a las personas?
Recordemos que el amor leal que Jehová siente por sus siervos hace que se apegue a nosotros con un sentido de compromiso y lealtad.
Nosotros también debemos sentir ese mismo apego hacia nuestros hermanos, hacia los demás, y no solo decirles que los queremos; hay que demostrárselo.
Y la mejor forma de hacerlo es imitando a Jehová con actos de bondad constantes y continuos.
¿Y por qué este es un tema tan importante para ustedes, que se están graduando hoy?
Analicemos tres razones.
Y esta es la primera: todos ustedes han recibido amor leal por parte de otros.
Por ejemplo, ¿cómo llegaron a esta graduación?
No me refiero a cómo llegaron aquí a este auditorio, sino a cómo llegaron a este momento tan especial en sus vidas: el día de su graduación de la Escuela de Galaad.
Me gustaría que se tomaran unos segundos para pensar en esa pregunta.
¿Quiénes les mostraron amor leal?
¿Quiénes fueron los que los ayudaron para que pudieran estar aquí en esta graduación?
¿Quién estuvo a tu lado tanto en las buenas como en las malas?
Tal vez algunos de ustedes piensen en sus padres.
Seguro que muchos de esos padres están aquí.
Y ellos están muy felices, no hace falta ni que lo diga.
Pero quizás el que los ayudó fue el que les dio el curso de la Biblia.
O un superintendente de circuito que los animó cuando eran jóvenes, o una hermanita mayor en la congregación que vio su potencial y los animó a ser precursores o a enviar la solicitud a Betel.
Pues hoy es un buen día para recordar esos buenos momentos que guardan en su corazón.
Piensen en esas personas que les han mostrado amor leal y los han ayudado a lo largo de su vida.
Entonces, si quieren ser como Jehová y mostrarles amor leal a ellas, envíenles una notita, una carta, un e-mail, un mensaje de texto, un regalito, un detalle, un acto de bondad que haga más fuerte el amor leal que los une.
¿Y por qué es bueno que recuerden a esas personas?
Porque, por una parte, los ayuda a ser humildes y modestos.
Les recuerda que todos los logros que han alcanzado hasta ahora y también los logros que alcancen en el futuro no solo son el resultado de sus esfuerzos; cualquier logro que alcancen es también el resultado del amor leal que les muestra Jehová y del amor leal que les muestran sus seres queridos.
Y el efecto de hacer algo por ellos, aunque sea algo muy pequeño, puede ser muy poderoso.
Recuerdo que una vez me vino a la mente un matrimonio que nos ayudó muchísimo en los procesos judiciales que hubo en Moscú.
Entonces decidí mandarles un mensajito para ver cómo estaban, cómo les iba… Solamente quería que supieran que estaba pensando en ellos.
Y, unos minutos después, recibí una respuesta. Decían: “No podemos creer que nos hayas escrito.
Los dos estábamos de rodillas orándole a Jehová, suplicándole que nos consolara, cuando de repente escuchamos un ‘tin’ en nuestro teléfono”.
Demuestren que son como su Padre celestial, muéstrenles amor leal a todos los que les han mostrado amor, a quienes los ayudaron a estar aquí hoy en las primeras filas de este auditorio.
Segunda razón: los varones que se están graduando hoy aquí van a servir como superintendentes en sus asignaciones, y todos ellos siempre les demostrarán amor leal a los hermanos y hermanas que estén a su cargo.
Claro, esto puede sonar muy obvio porque es lo que se espera que hagan.
Pero, como somos imperfectos, puede ser un reto.
¿En qué sentido?
Como hemos dicho hasta ahora, el amor leal es ese vínculo que se forma entre dos personas y se fortalece mediante los actos continuos de bondad que esas dos personas se muestran a lo largo de su vida.
¿Pero cuál es el problema?
Que los seres humanos tenemos la tendencia a crear vínculos con quienes nos caen bien, es decir, con quienes tienen gustos o habilidades parecidos a los nuestros.
A los del Departamento de Servicio les caen bien sus compañeros, los viajantes, los misioneros, los precursores especiales… ¡Son tan buenos…!
A los traductores les encanta estar con otros traductores.
“Ese hermano ayudó a traducir la Biblia, ¡guau!”.
Si fuera por ellos, estarían todo el tiempo juntos.
¡Y a los de Asuntos Legales les caen bien los abogados!
¡Ups! Es broma, es broma, siempre los hemos querido, ¿eh?
Y así con los demás departamentos.
Como vemos, es muy fácil sentir cariño por las personas que nos caen bien o a las que admiramos por sus capacidades.
Pero les hago una pregunta, ¿qué hay de esos hermanos fieles, de esos siervos leales de Jehová con los que quizás no conectamos de inmediato?
Vamos a decirlo más claro: ¿qué hay de esos hermanos que son fieles, pero que nos irritan?
No te escondas.
Como esos que nunca te contestan… Pues ¿qué vamos a hacer con todas esas personas?
Para dar una respuesta vamos a ir a la Biblia, porque, para ser francos, la Biblia está llena de personas así.
Por ejemplo, hablemos de Abrahán.
¿A quién no le cae bien Abrahán? Pero echémosle un vistazo de nuevo al relato de Génesis 18.
Solo vamos a recordar algunas ideas, porque ustedes lo conocen muy bien.
Y, si vamos bajando un poco, ya hacia el final del capítulo vemos que Abrahán está hablando con Jehová. A partir del versículo 24 Abrahán empieza a negociar con Jehová y le dice: “¿Y si hay 50? ¿Y si hay 45? ¿Y si hay 40?
¿Y si hay 30? ¿Y si hay 20?
¿Y si hay 10?”. ¡Qué tortura!
Lo siento, pero eso es muy irritante.
Pero, aunque fue un poquito insoportable, ¿cómo trató Jehová a este siervo fiel?
Con amor.
Con amor.
Fue leal y se apegó a él.
Incluso cuando ya habían pasado 1.000 años de la muerte de Abrahán, Jehová seguía llamando a Abrahán “mi amigo”.
Eso sí que es amor leal.
¿Y qué hay de Pedro?
Ese sacaba a cualquiera de quicio.
Pensemos en aquella ocasión descrita en Mateo 17.
Aquí vemos a Jesucristo en aquel momento en el que ocurrió la transfiguración.
Este era un momento milagroso, ¿verdad?
Y Pedro también está ahí viendo la transfiguración de Jesús, y lo ve hablando con Moisés y con el profeta Elías.
¡Qué cosa tan increíble!
¿No les hubiera gustado a ustedes estar allí viendo ese milagro?
¿Pero qué va y dice Pedro?
“¿Y si armamos unas tiendas y nos vamos todos de camping?”.
Parece mentira.
¡Qué paciencia hay que tener!
Y, aparte de eso, recordemos que Pedro negó a Jesús tres veces.
Eso fue muy serio.
¿Pero cómo lo trató Jesús, aunque Pedro a veces se comportara así?
Pues le dio “las llaves del Reino”.
Le confió grandes responsabilidades.
Le mostró amor leal incluso a Pedro.
¿Qué aprendemos?
En su labor de superintendentes van a trabajar con muchos hermanos, y algunos de ellos serán irritantes.
Por eso, no olviden el principio bíblico que encontramos en Lucas, capítulo 6. Vamos a leerlo.
Lucas 6, vayamos al versículo 32: “Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen?
Porque hasta los pecadores aman a los que los aman.
Si tratan bien a los que los tratan bien, ¿qué mérito tienen?
Hasta los pecadores hacen eso”.
Así que hay que querer a todos los hermanos, y no solo a los que nos caen bien, porque todos son fieles.
Traten a los hermanos y a las hermanas que están a su cargo con amor leal.
Esfuércense por querer incluso a quienes los irriten.
Tercera razón: los hermanos necesitan que les muestren amor leal.
El propósito de esta escuela es preparar hombres y mujeres que den estabilidad y fortalezcan al pueblo de Dios.
¿Y quiénes componen ese pueblo?
Tanto hombres como mujeres humildes y sencillos, que hacen todo lo que pueden por servir a Jehová.
Hay viudas, hay huérfanos, hermanos mayores, hermanos que han sufrido dificultades o han sido víctimas de desastres naturales, hermanos que tienen enfermedades graves y hermanos que están en prisión debido a su fe.
Todos estos hermanos y hermanas necesitan que ustedes se apeguen fielmente a ellos con amor, que les confirmen su cariño mediante continuas muestras de bondad.
Pero, para hacer eso, va a hacer falta algo más que solo sentir cariño.
Hay que dar tiempo y energías, y eso incluye nuestras energías emocionales.
Jehová nos pide que tratemos así a nuestros hermanos.
Vamos a leerlo en Zacarías 7:9. Ahí dice: “Esto es lo que dice Jehová de los ejércitos: ‘Juzguen con verdadera justicia y trátense unos a otros con amor leal y misericordia’”.
Como vemos, Jehová nos pide que nos tratemos “unos a otros con amor leal”.
Si tratan con amor leal a los hermanos que están pasando por dificultades, por problemas, demostrarán que han entendido el propósito de la Escuela de Galaad.
Saldrán de aquí para fortalecer a sus hermanos, para darles estabilidad, para mostrarles amor leal y brindarles su apoyo.
Por favor, no lo olviden: todos ellos necesitan su amor leal.
En este discurso hemos aprendido que el amor leal es una de las cualidades más hermosas de nuestro Padre celestial.
También aprendimos que Jehová desea que todos mostremos amor leal a los demás.
Por eso repasaremos los momentos que tenemos —guardados en el corazón— en los que alguien nos mostró amor leal de alguna manera.
Les mostraremos amor leal a todos los que estén a nuestro cargo —incluso a los que nos irriten—, y haremos todo lo posible por mostrar amor leal a los que sufren y tanto necesitan nuestras muestras de bondad y nuestro tiempo.
¿Y qué pueden esperar ustedes, que se van a graduar hoy, si se esfuerzan por mostrar amor leal de todas estas formas?
Primero, que Jehová va a sentir un amor profundo por cada uno de ustedes.
Y, segundo, que los hermanos y hermanas a los que van a servir los van a querer mucho.
¿Cómo lo sabemos?
Lo sabemos por lo que está escrito en Proverbios 19:22. Dice: “Lo deseable en un hombre es su amor leal”.
¡Que Jehová los bendiga a todos adondequiera que vayan a servir!
Y nunca se olviden de esto: que “lo deseable en un hombre es su amor leal”.
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