Hola, mi nombre es Byungchul Lim.
Bienvenidos a “El hierro afila el hierro”.
¿En alguna ocasión le ha pasado lo siguiente?
Le habla de Jehová a alguien y se da cuenta de que le toca el corazón.
Qué bonito es eso, ¿verdad?
A usted le dan ganas de ofrecerle un curso de la Biblia, porque, claro, amamos a las personas y a Jehová.
Sin embargo, puede que no nos atrevamos a ofrecer un curso bíblico.
Tal vez no queremos parecer insistentes, o nos da miedo que nos rechacen.
Así que ¿qué podemos hacer para ofrecer cursos bíblicos con confianza?
Hola, otra vez salió a hacer ejercicio.
Es usted muy disciplinado.
Pues tengo que hacerlo para no enfermarme.
Pero mire, fíjese en lo que dice esta noticia.
Se lo dije hace meses, ¿recuerda?
¿Por qué las cosas están tan mal?
Sí, están mal.
¿Cree que algún día van a estar mejor?
Mmm...
Dígame, ¿tendrá el hombre la capacidad de resolver esos problemas?
Tiene la capacidad de empeorarlos.
¿¡Qué se puede hacer!?
Entonces, si el ser humano es incapaz de hacer algo, ¿habrá otra solución?
¿Otra solución?
No lo sé, no me lo parece.
¡Nuestro hermano hizo un excelente trabajo!
Se interesó por el señor, escuchó atentamente e hizo buenas preguntas.
¿Y saben qué más hizo el hermano después?
Una oración a Jehová, muy cortita, para pedirle ayuda.
Antes de ofrecer un curso, orar a Jehová es lo primero que hay que hacer.
Incluso si dudamos en ofrecer un curso bíblico por el miedo al rechazo, cuando le oremos a Jehová pasará lo que dice Filipenses 2:13: Jehová nos dará “tanto el deseo como las fuerzas para actuar”.
Y bendecirá los esfuerzos que hagamos.
Así que, aunque nos dé miedo hablar, pausemos un momento, pidámosle ayuda a Jehová en oración y entonces pongamos manos a la obra.
¿Sabía que la Biblia nos enseña que sí hay otra solución para los problemas?
Permítame enseñárselo aquí en mi celular.
“El Reino de Dios traerá ‘paz en abundancia’”.
El Reino de Dios… podría ser una solución.
Pero ahora tengo más preguntas.
Lo entiendo.
Yo también tenía muchas preguntas, pero encontré las respuestas en la Biblia.
Usted también puede estudiar la Biblia y encontrar las respuestas que busca.
¿Estudiar la Biblia?
Sí.
Hay quienes creen que estudiar la Biblia significa ir a clase con otra gente o tal vez tener que hacer un examen...
¿Cómo podemos quitarles esta idea equivocada?
Bueno, lo segundo que hay que hacer es demostrar cómo son nuestros cursos bíblicos.
Este video del kit de enseñanza de JW Library® responde a preguntas frecuentes de cómo son nuestros cursos bíblicos.
Si ellos mismos ven de qué se trata, se sentirán más motivados a aceptar el curso.
¿Usted también estudió la Biblia así?
Sí, y me gustó muchísimo estudiarla.
El video dice que los consejos de la Biblia me darán un futuro maravilloso.
¿Cómo que un futuro maravilloso?
Aquí está la respuesta.
“¡Disfrute de la vida para siempre!”.
Después de ver el video, puede ir al folleto ¡Disfrute de la vida!
y, luego, mostrarle a la persona la contraportada.
Si usted ve que le gusta la información, siga este tercer paso para que aumente su curiosidad.
Averigüe lo que le interesa a la persona.
¿Cómo?
Vaya a la página 15 del folleto y pídale que escoja el tema que más le atraiga.
Este: “Cómo encontrar paz interior”.
Sí, tener paz es importante.
¿Qué le parece si examinamos esa lección en nuestra primera clase de la Biblia?
Está bien.
¿Qué horario le conviene más?
¡Qué bien lo hizo nuestro hermano!
¡Comenzó un curso de la Biblia!
¿Recuerdan cómo lo hizo?
Siguió estos tres pasos que vimos.
El primero es orar a Jehová.
Quizás no se atreva a ofrecer un curso bíblico, pero Jehová puede darle “tanto el deseo como las fuerzas” para hacerlo.
El segundo es demostrar cómo son nuestros cursos bíblicos.
Tenemos varias formas de hacer esto.
Por ejemplo, usar el propio folleto Disfrute de la vida o el video ¿Cómo son nuestros cursos bíblicos?
del kit de enseñanza.
Y el tercer paso es averiguar lo que le interesa a la persona.
Use la página 15 del folleto para averiguar cuál de los temas le atrae más a ella.
Pero recuerde esto: mucho más importante que cualquier método o técnica es mostrar amor a Jehová y a las personas, así como lo hizo Jesús.
Sin duda eso será lo que más le ayudará a lograr su objetivo de hacer discípulos.
Bueno, después de haber visto estos puntos tan prácticos, yo ya quiero salir a ofrecer un curso bíblico.
Y espero que ustedes también tengan las mismas ganas.