Hoy analizamos Sofonías 3:9.
Y dice lo siguiente: “Y entonces cambiaré el idioma de los pueblos a un idioma puro para que todos ellos puedan invocar el nombre de Jehová y le sirvan hombro a hombro”.
Aquí habla del “idioma puro”.
¿Qué es eso?
Bueno, se refiere a la verdad acerca de Jehová y sus propósitos tal como los encontramos en la Biblia.
También es la verdad acerca de su Reino y de cómo este Reino santificará el nombre de Jehová, vindicará su soberanía y actuará a favor de los que permanezcan fieles.
Este idioma puro está en la Biblia.
Así que, para poder aprender este idioma puro necesitamos una Biblia, y también poder leer esa Biblia en un idioma que podamos entender.
Hoy día el pueblo de Dios ha hecho grandes avances en cuanto a esto para que la Biblia esté disponible en muchos idiomas.
Repasemos un poco nuestra historia.
En 1950, publicamos las Escrituras Griegas de la Traducción del Nuevo Mundo en inglés.
Y, a lo largo de los siguientes 10 años, publicamos las Escrituras Hebreas en secciones.
Y, en 1960, ya disponíamos de la Traducción del Nuevo Mundo completa en inglés.
¿Y qué hay de otros idiomas?
Bueno, desde 1950 hasta casi 1990, como una docena de idiomas pudieron producir la Traducción del Nuevo Mundo, y para la mayoría implicó un inmenso esfuerzo.
Lo más normal era que los traductores tardaran un promedio de 20 años para producir la Traducción del Nuevo Mundo. Así que el Cuerpo Gobernante vio necesario acelerar el proceso.
Para ello, trabajaron muy duro.
Así podrían producir la Traducción del Nuevo Mundo en muchos más idiomas.
Hemos visto que desde 1990 el número de idiomas ha ido creciendo poco a poco, y se ha producido la Traducción del Nuevo Mundo cada vez en más idiomas.
¡Hoy día disponemos de esta traducción en 306 idiomas!
Sí, de estos, 163 tienen la traducción completa, y 143 disponen de las Escrituras Griegas o de una parte, hasta ahora.
También en braille está disponible en 14 idiomas.
También es digno de destacar que ahora los traductores tardan mucho menos en traducir la Biblia completa.
Antes tardaban entre 15 o 20 años —o más—, pero ahora lo normal es que un equipo tarde entre 5 y 7 años en completar la traducción.
¿Qué les parece?
¿Y qué ha permitido esto?
Que ahora los hermanos de alrededor del mundo dispongan de la Traducción del Nuevo Mundo en su propio idioma.
Sé que muchos de ustedes han tenido la Biblia desde que eran muy pequeños —una Biblia propia—, y es fácil dar esto por sentado.
Pero ese no ha sido el caso de muchos hermanos y hermanas que hablan diferentes idiomas alrededor de todo el mundo.
En muchos lugares, las Biblias eran muy caras, y nuestros hermanos no tenían dinero para comprarlas.
Algunas veces no estaban bien traducidas.
O a veces se usaba un lenguaje antiguo y difícil de entender.
O ni siquiera había Biblia en ese idioma.
Claro, todo eso ha cambiado.
Sí, hoy día la mayoría de los hermanos cuentan con la Traducción del Nuevo Mundo. ¿Y eso qué significa?
Que tienen una Biblia en la que pueden confiar, una Biblia que saben que es exacta, que es fácil de leer y es fácil de entender… Y, además, no tienen que quedarse sin comer para comprar una, porque es gratis, sí.
Así que más del 90% de nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo pueden tener la Traducción del Nuevo Mundo en su propia lengua.
Y eso les permite aprender el idioma puro.
Les cuento una anécdota.
Es sobre un amigo mío, Adelph, de Madagascar, que trabajó unos años conmigo en Warwick.
Una vez me contó que en su familia eran siete: su madre, él —Adelph— y sus hermanos; siete personas.
Pero solo contaban con dos biblias para todos.
Una biblia era para la madre, y la otra era para los niños, para Adelph y sus hermanos.
A esta última le faltaban algunas páginas, partes de Apocalipsis y partes de Génesis; habían desaparecido.
En realidad era una biblia comprada de segunda mano; era barata porque le faltaban esas páginas.
Claro, como la madre estaba sola, no podía comprar una nueva.
Es cierto que, aunque a una biblia le falten algunas páginas, se puede aprender el idioma puro.
Pero ¿se imaginan a una familia de siete compartiendo dos biblias?
Le pregunté a Adelph: “¿Y en las reuniones?
¿Cómo lo hacían?
Dos biblias, siete personas…”.
Y me dijo la solución: sentarse juntitos.
Pero también tenían que predicar.
Piensen en cómo sería con dos biblias para siete personas.
Bueno, en el 2003, se publicaron las Escrituras Griegas de la Traducción del Nuevo Mundo en su idioma, en malgache, y se publicaron combinadas con las Escrituras Hebreas de una traducción seglar, en un solo volumen.
En aquel tiempo, Adelph tenía 16 años y recibió un ejemplar de aquella Biblia.
Al fin Adelph tenía una biblia para él solo, una Biblia completa.
Y a esta no le faltaba ninguna página.
Ahora volvamos, por favor, otra vez a Sofonías, al capítulo 3, y sigue hablando de cómo influye en la gente el idioma puro.
A mitad del versículo 9 dice: “Para que todos ellos puedan invocar el nombre de Jehová”.
Así que hablar el idioma puro implica conocer el nombre de Jehová.
Y, claro, ese nombre está en la Traducción del Nuevo Mundo. Aparece en el texto principal en más de 7.000 ocasiones.
Eso significa que conocemos su nombre, lo usamos y también lo invocamos.
El idioma puro también hace que sus siervos “le sirvan hombro a hombro”.
Y eso estamos haciendo hoy, a pesar de que el mundo en que vivimos está más dividido que nunca.
Estamos unidos y tenemos paz.
Sin duda servimos a Jehová hombro a hombro, y la verdad es que nos encanta hacerlo.
Esto que tenemos es algo único en el mundo.
En cambio, las mentiras y las historias falsas a menudo hacen que la gente esté enojada, que haya tantas divisiones y odio entre las personas.
Por eso podemos decir que esas mentiras son lo contrario al idioma puro.
Y, tristemente, el mundo está lleno de ellas.
Seguro que todos lo hemos visto y hasta nos hemos asustado.
Nos asustamos cuando vemos que la gente se traga esas historias y que hace cosas terribles por culpa de ellas.
La verdad es que las cosas van de mal en peor, pero llegará un día en que todo eso terminará.
Echen un vistazo a lo que dice Isaías 11:9: “No causarán ningún daño ni destrucción en toda mi santa montaña [ningún daño ni odio ni violencia… ¿Y por qué no lo habrá?
Sigue diciendo], porque la tierra de seguro estará llena del conocimiento de Jehová”.
Este texto me gusta mucho: “La tierra […] estará llena del conocimiento de Jehová”.
Ya no habrá mentiras: todo el mundo hablará la verdad y conocerá la verdad; conocerán el idioma puro.
Entonces, ¿habrá algún lugar remoto en la Tierra en el que la gente aún crea o se aferre a estas mentiras e historias falsas?
No, el conocimiento de Jehová llegará hasta el último rincón.
Al final del versículo 9 dice “tal como las aguas cubren el mar”.
Eso significa por todas partes, por toda la Tierra, “tal como las aguas cubren el mar”.
Será así, en todo lugar, toda la gente, todas las personas conocerán a Jehová.
No habrá más mentiras.
Conocerán la verdad y hablarán el idioma puro.
Todos lo anhelamos, oramos por eso y queremos formar parte de ello.
