Jesús le dijo a la congregación de Esmirna lo que leemos en Apocalipsis 2:10: “No tengas miedo de las cosas que vas a sufrir”.
Y nosotros también necesitamos recordar estas palabras, porque vivimos en el tiempo que Apocalipsis llama “el día del Señor”.
Como cantamos antes, queremos ser valientes.
Y la verdad es que hoy todos los siervos de Jehová necesitamos más valor que nunca.
En el discurso de Gage vimos algunas pruebas que los hermanos han sufrido en los últimos 100 años.
Y tampoco nos olvidamos de los 255 hermanos de varios países que están encarcelados por su fe.
Estos hermanos y estas hermanas son iguales que nosotros.
Por ejemplo, en un artículo de nuestro sitio web se habló de dos hermanas de más de 80 años y de una hermana de 17 que están en la cárcel en Eritrea.
Pero no solo hace falta valor cuando nos persiguen.
Hay muchas otras situaciones en nuestra vida en las que necesitamos ser valientes.
Veamos algunas de estas situaciones en las siguientes imágenes.
Acabamos de ver distintas pruebas a las que se enfrentan jóvenes y mayores.
Y lo que quiere Satanás es que estas pruebas nos desanimen, que nos roben la alegría y que entonces acabemos bajando el ritmo y prediquemos menos y faltemos a las reuniones o, aún peor, que dejemos a Jehová.
Seguramente hayamos vivido alguna o varias de estas situaciones.
Por todo el mundo somos nueve millones de testigos de Jehová, y cada uno de nosotros —cada uno— necesita ser valiente en algún momento.
Y pasar por pruebas y saber que vendrán más antes de que llegue el fin ¿cómo nos hace sentir?
¿Nos roba la alegría?
¿Nos hace tenerle miedo al futuro?
Para nada.
¿Y por qué no?
Bueno, busquemos juntos Salmo 128:1.
Veamos por qué: “Feliz todo el que teme a Jehová, el que anda en sus caminos”.
Claro, no buscamos pasar por pruebas, pero, cuando tenemos que enfrentarnos a ellas, no perdemos la alegría.
Como decía el salmo, somos felices porque servimos a Jehová, andamos “en sus caminos”, y él es un Dios feliz.
De hecho, todos los que están aquí son un ejemplo de esto.
Todos los que están en este auditorio y todos los que están conectados han pasado o están pasando situaciones difíciles justo ahora.
¿Verdad que sí, hermanos?
Piensen en los problemas que tienen.
Sean cuales sean sus desafíos, hoy están aquí felices y se siente su alegría.
Es más, al hermano Jackson le costó muchísimo que nos sentáramos.
Se hizo un anuncio, se puso el reloj, luego otro anuncio, después la música y luego un anuncio más.
Y entonces por fin nos sentamos.
A pesar de las pruebas, nos encanta adorar a Jehová con nuestros hermanos y hermanas, y eso les pasa a todos los siervos de Jehová.
Fijémonos en lo que Anatoli Artamónov —uno de nuestros hermanos rusos que están siendo perseguidos— dijo sobre cómo Jehová lo está cuidando: “Gracias a su amor y su apoyo [el de Jehová], la persecución no me quitará la felicidad”.
Qué bonito, ¿verdad?
Ni perdemos la alegría ni le tenemos miedo al futuro porque andamos con Jehová.
Gracias a su amor y su apoyo, podemos ser valientes para enfrentarnos a las pruebas.
Hebreos 13:5, la parte b, dice: “Porque él [está hablando de Jehová] ha dicho: ‘Nunca te dejaré y jamás te abandonaré’”.
¿Por qué?
El versículo 6 responde: “Así que podemos decir llenos de confianza: ‘Jehová es mi ayudante.
No tendré miedo.
¿Qué puede hacerme el hombre?’”.
Podemos sentirnos “llenos de confianza” al pasar por problemas.
Una persona así —una persona valiente— tiene las fuerzas para enfrentarse al peligro, al miedo y a las dificultades.
La persona valiente es fuerte, decidida y audaz.
¿Y cuál es la razón por la que podemos ser valientes al pasar por pruebas?
Pues la misma razón por la que podemos ser felices al pasar por pruebas: porque andamos con Jehová y Jehová es nuestro ayudante.
Nuestro hermano Ursu —que también sufre persecución en Rusia— dice que él suele ser una persona insegura.
Pero con la ayuda de Jehová, cuando tiene un juicio, entra con la cabeza en alto y habla con seguridad.
Su esposa le dijo que, cuando entró al tribunal, no sabía si los guardias lo estaban llevando a él o si él estaba llevándolos a ellos.
Es valiente porque anda con Jehová.
Y es que el pueblo de Jehová siempre ha sido valiente.
Como dijo el apóstol Pablo: “No somos de los que se echan para atrás”.
Pero quizás nosotros pensemos: “Bueno, yo en realidad no soy tan valiente.
No tengo tanto valor como los hermanos de Rusia o de Eritrea”.
¿O alguna vez hemos sentido que el peso que llevamos es tan grande que no estamos seguros de si podemos seguir adelante?
Cuando nos sintamos así, respiremos profundo y recordemos: una prueba es una prueba; no va a ser fácil.
Y sentir miedo o temor en esas situaciones es normal.
Como dijo el hermano David antes, Abrahán tenía miedo de que lo mataran.
Todos podemos sentir miedo, pero meditar en los relatos de la Biblia nos recuerda que andamos con Jehová, que él es nuestro ayudante.
Por ejemplo, podríamos pensar en Gedeón.
A Gedeón se le conocía por ser un guerrero poderoso; había demostrado muchísimo valor.
Pero era una persona como nosotros.
Busquemos, por favor, Jueces, capítulo 7… El versículo 8 nos cuenta que Gedeón solo tenía “300 hombres” a su lado.
Y recuerdan cuántos soldados tenía el ejército enemigo, ¿verdad?
135.000.
El versículo 12 nos dice que “cubrían la llanura como una nube de langostas”.
Y recordemos: Gedeón tenía solo 300 soldados.
Nadie apostaría por Gedeón.
¿No estaríamos un poquito nerviosos si fuéramos él?
Sigamos analizando el relato.
Leemos desde el versículo 9: “Aquella noche, Jehová le dijo a Gedeón: ‘Vamos, ataca al campamento, porque lo voy a entregar en tus manos.
Pero, si te da miedo atacar, baja al campamento con Purá, tu ayudante.
Cuando escuches lo que están diciendo, tendrás valor para atacar al campamento’.
[Y ahora fíjense] Entonces él y Purá, su ayudante, se acercaron hasta el mismo borde del campamento”.
Gedeón era un hombre espiritual, pero era humano y tenía miedo.
Así que, cuando Jehová le dio la oportunidad de asegurarse de que todo iba a salir bien, Gedeón no dudó en aceptarla.
Entonces bajó al campamento.
Para hacer eso había que ser valiente.
¿Se imaginan tratando de bajar por una colina de noche para espiar a un ejército enemigo?
¿Se imaginan a Purá y a Gedeón bajando?
“Hey, cuidado.
No te caigas.
Shhh, no hagas ruido”.
Pero a pesar de todo bajaron.
Gedeón y su ejército estaban en completa inferioridad, tanto en fuerzas como en número; pero eso no importaba.
Lo que escucharon en el campamento los convenció de que Jehová los ayudaría.
Y, llenos de valor, atacaron al ejército enemigo.
Gedeón y sus 300 hombres no confiaron en sus fuerzas sino en Jehová, y tuvieron una victoria aplastante.
Jehová hizo que se escribiera este relato y otros muchos de siervos suyos del pasado para ayudarnos, para que podamos aguantar las pruebas.
Hoy también tenemos que ser valientes para afrontar los cambios, para hacer lo correcto, para seguir los consejos de la Biblia, para predicar, para ser leales a Jehová junto a nuestros hermanos y para no perder la alegría y estar tranquilos cuando nos persiguen.
Los siervos de Jehová de la actualidad andamos con valor a su lado, y lo seguiremos haciendo, seremos valientes al andar con Dios.
Para ayudarnos, me alegra anunciar la publicación de un nuevo libro titulado Seamos valientes al andar con Dios. Verán que tengo las manos vacías.
Pero sí que puedo mostrarles un video para que vean cómo es este nuevo libro.
Veamos más de cerca este nuevo libro, Seamos valientes al andar con Dios. En primer lugar, ¿cómo está organizada la información?
El libro tiene 54 capítulos y nos habla de las vidas de 61 personajes de la Biblia, desde Enoc hasta el apóstol Juan.
Esta publicación nos ayuda a extraer lecciones de los relatos bíblicos para que fortalezcamos nuestra fe y podamos imitar el valor de siervos de Jehová que permanecieron leales al pasar por pruebas.
El libro se divide en tres secciones, y cada una abarca una época diferente.
La primera sección se titula “De los días de los patriarcas a la época de los jueces”.
La segunda se titula “De los días de los reyes a la reconstrucción de Jerusalén”.
Y la tercera, “Los días del Mesías y de los cristianos del primer siglo”.
En cada sección hay una línea de tiempo para poder situar a los personajes bíblicos en la época en la que vivieron.
Los capítulos empiezan con un resumen del relato bíblico.
También aparecen los textos bíblicos donde encontramos el relato y algunas preguntas para meditar.
Hay imágenes muy bonitas en cada capítulo que dan vida a las historias y que nos ayudan a imaginar los momentos en que estos personajes bíblicos necesitaron valor.
Por ejemplo, en el capítulo 31 se habla de la niña israelita que era esclava de un hombre con lepra llamado Naamán.
Ahí leemos: La imagen nos ayuda a imaginarnos lo nerviosa que debió sentirse la niña antes de hablar con su ama acerca de Jehová.
Los capítulos también incluyen otras secciones que nos permiten aprender más de los relatos.
En la sección “Investigue un poco más” vemos descubrimientos arqueológicos, el contexto histórico, mapas, diagramas y más cosas que prueban la autenticidad de los relatos y los hacen más reales para nosotros.
La sección “Piense en las lecciones” nos ayuda a analizar por qué estos siervos fieles de Jehová actuaron de la manera en la que lo hicieron.
Y las fotografías nos ayudan a saber cómo poner en práctica hoy esas lecciones.
Por ejemplo, si volvemos a la historia de la niña israelita en el capítulo 31, veremos que hay una pregunta que nos anima a pensar en la misericordia y la imparcialidad de Jehová.
Y en la imagen vemos cómo los jóvenes pueden imitar a la niña israelita al predicar con valor a otros incluso cuando lo más fácil sería quedarse callado.
En la sección “Vea el cuadro completo” encontramos preguntas que nos ayudan a pensar en la personalidad de Jehová, en cómo se relaciona el relato con su propósito y que nos ayudan a fortalecer nuestra esperanza para el futuro.
Al final de cada capítulo está la sección “Para saber más”, donde encontramos otros artículos y videos que nos ayudan a conocer mejor a los personajes bíblicos.
Igual que los siervos fieles de Jehová del pasado, nosotros también tenemos que ser valientes porque vivimos en los últimos días y nos enfrentamos a situaciones muy difíciles.
Este libro nos ayudará a superar las dificultades con la ayuda de Jehová y a seguir andando con valor a su lado ahora y para siempre.
Me imagino que todos se están preguntando: “¿Pero cuándo?
¿Cuándo tendremos este libro?”.
Bueno, la verdad es que hemos trabajado muy duro.
Y, de hecho, nuestra idea era tenerlo listo hoy.
Déjenme, déjenme que pregunte a ver si ya está.
¿Qué pasó?
¿Se pudo terminar o no?
Bueno, queríamos tenerlos intrigados un poquito más.
A lo mejor tenía que haberme traído el libro y ya está.
Todos podrán llevarse uno hoy.
Cuando tenga su libro, disfrútelo, léalo, piense en su situación actual y encuentre el ejemplo de un personaje que lo ayude.
Queremos ser valientes en estos últimos días.
La noche antes de morir Jesús les dijo a sus discípulos: “En el mundo van a tener sufrimientos”.
Y así es.
Y añadió: “Pero ¡sean valientes!, que yo he vencido al mundo”.
Jesús estaba seguro de que sus seguidores del pasado y del presente también podrían vencer al mundo.
Oramos para que este libro nos ayude a todos a no perder la alegría a pesar de las dificultades y que así no tengamos miedo, sino que seamos valientes al andar con Dios.
