Noemí tenía dos hijos. Uno era el esposo de Ruth y otro era el esposo de Orpá. Todos vivían juntos en Moab, pero después los dos hijos de Noemí murieron.
Las tres estaban muy tristes. Noemí decidió volver a Israel, de donde era ella. Sabía que allí Jehová la podía cuidar muy bien.
Ruth y Orpá se fueron con ella para poder ayudarla. Así que las tres empezaron el viaje juntas. Pero de repente, durante el viaje, Noemí les dijo que con ella no les iba a ir muy bien.
Que volvieran a su pueblo, se volvieran a casar y tuvieran hijos allá. Orpá le hizo caso y se fue. ¿Pero qué hizo Ruth? Quiso quedarse con Noemí.
Ruth le dijo, adonde tú vayas, yo iré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Comenzaron una nueva vida en Israel y Ruth siguió ayudando a Noemí.
Ruth era una amiga fiel. Los amigos de Jehová siempre se ayudan cuando las cosas se ponen difíciles. ¿Pero cómo siguió ayudando Jehová a Ruth? ¿Por qué no lee su historia? Yo voy a entregar este regalito.
¡Chao! ¡Ah, se me olvidaba! Intenta aprender de los amigos de Jehová todos los días. Cuéntame, ¿cómo demostró Ruth que quería ser amiga de Jehová? ¿Conoces a alguien que pudiera estar triste? ¿Cómo podrías ayudarlo?
