Jesús predijo que en los últimos días habría guerras y disturbios. Por eso no nos sorprende que cada vez más personas tengan que abandonar sus hogares. Entre los refugiados hay hermanos nuestros.
¿Qué desafíos han enfrentado? ¿Y qué ayuda han recibido? En este informe hablaremos de dos países, Ucrania y Haití. Veremos que Jehová está cerca de todos los que lo llaman. Eso es así tanto si alguien huye a otra zona como si se va a otro país.
En el año 2022, el ejército ruso comenzó a invadir Ucrania. Más de 22 mil testigos que viven en el este de Ucrania huyeron a otras zonas del país, y 31 mil huyeron a países vecinos. Para atender a nuestros hermanos se formaron más de 130 comités de socorro, sobre todo en Europa, 27 de ellos en Ucrania y 17 en Polonia.
Muchos publicadores necesitaron ayuda en cuanto llegaron. ¿Cómo los cuidaron los comités de socorro? La guerra fue de mal en peor y tuvimos que huir. Mis hijas y yo vivíamos en la ciudad de Kharkov.
Tuvimos que dejar todo y mudarnos a otro lugar. Al principio nos quedamos en un salón del reino. Los hermanos del comité de socorro estaban allí y nos ayudaron enseguida.
No tuvimos ni que pedir ayuda. Llegamos a un lugar seguro y los hermanos lo tenían todo listo. Nos habían dejado ropa de invierno para toda la familia.
Y eso no es todo. Teníamos mantas calentitas, sábanas, todo lo que necesitábamos. Además, teníamos la nevera completamente llena de comida.
Los hermanos empezaron por la parte espiritual y emocional. Nos consolaron y nos animaron mucho. También nos ayudaron a encontrar dónde vivir.
No nos queda ninguna duda de que era Jehová quien nos estaba cuidando. Muchos decidieron huir a otros países. ¿Qué dificultades afrontaron ellos? Cuando todavía estábamos en Ucrania, le pedimos ayuda a un comité de socorro y nos ayudaron a toda la familia.
Éramos nueve. Gracias a eso pudimos salir de la zona peligrosa de Ucrania y contactar con los hermanos de Polonia. Los hermanos del comité me ayudaron a salir del país.
Estuve viajando once días por Rusia y Bielorrusia. Todos los días los hermanos se comunicaban conmigo para ayudarme. Querían saber si había encontrado un lugar seguro donde pasar la noche y descansar.
Cuando cruzamos la frontera y entramos en Polonia, los hermanos polacos estaban allí dándonos la bienvenida a todos los que llegábamos de Ucrania. Nos daban comida y té caliente y de allí nos llevaron a un salón de asembleas. Llegamos muy tarde.
Eran como las tres de la madrugada. Nuestro hijo estaba muy muy enfermo. Necesitaba tratamiento médico.
Los hermanos buscaron a los doctores y a los especialistas para que lo trataran. Los hermanos del comité de socorro también me ayudaron con el proceso legal para que me pudiera quedar en el país. Sentíamos que Jehová nos estaba cuidando.
Desde que comenzó la guerra hasta enero de 2026, la sucursal de Polonia había ayudado a más de 34 mil refugiados. Los comités de socorro han hecho un gran trabajo. Han ayudado a muchos hermanos a comenzar una nueva vida.
Para enero de 2026, la sucursal de Ucrania ya había ayudado a más de 61 mil refugiados. Gracias al esfuerzo de los comités de socorro, nuestros hermanos de Ucrania han visto que Jehová está cerca de ellos. Y no son los únicos que han visto el amor de Jehová.
Desde el 2021, nuestros hermanos de Haití han sufrido el aumento de la violencia y la inseguridad en el país. Más de 7 mil hermanos han tenido que abandonar sus hogares. Eso es más del 40% de los publicadores de Haití.
Después de huir a otras zonas y ciudades del país, muchos tuvieron que huir otra vez. ¿Qué ha hecho la organización de Jehová para ayudar a estos hermanos? Tuvimos que huir. Nos fuimos a un salón del reino que estaba cerca.
Y en poco tiempo, en unas horas, los hermanos nos buscaron un lugar para que nos hospedáramos. Allí nos sentíamos seguros. Nos dieron todo lo que necesitábamos.
Aquel día, cuando los hermanos huyeron, unas 245 personas llegaron a nuestra casa. No tenían a dónde ir. Esa misma tarde, 243 ya tenían dónde hospedarse.
De acuerdo de que hospedamos a varios hermanos, ellos habían tenido que huir. Uno de ellos lo perdió todo. Los hermanos que nos hospedaron hasta jugaban con nuestros hijos.
Notamos su cariño. Además, me dieron trabajo en la asamblea. Eso me hizo sentir muy bien.
Gracias al comité de socorro, conseguí la ayuda de algunas organizaciones, de esas que dan asistencia cuando ocurren catástrofes. No hubo ni un solo testigo que se quedara sin techo o sin algo que comer. Estoy orgulloso de ser testigo de Jehová.
Para enero de 2026, la sucursal de Haití había reubicado a más de seis mil testigos y a sus familias. Estos ejemplos nos demuestran que nuestra organización socorre a quienes sufren por conflictos armados. También se han organizado labores de socorro en el Congo, Mianmar y otros países.
Hemos tenido miles de voluntarios en Ucrania, Polonia, Haití y otros lugares. Gracias por abrir sus hogares y por todo su apoyo y su amor. Y gracias a ustedes, queridos hermanos y hermanas, por sus donaciones a la obra mundial.
Sin su apoyo, no podríamos hacer esto por todo el mundo. Para enero de 2026, ya habíamos gastado 4 millones 800 mil dólares en labores de socorro en Ucrania, Polonia y Haití. Y eso solo en tres países.
Gracias a las donaciones a la obra mundial, hemos podido ayudar a más de 100 mil hermanos y hermanas en situaciones difíciles. Y lo más importante, gracias por tus oraciones. Jehová, a través de ti, está cumpliendo la promesa que encontramos en Salmos 145, 18.
Jehová está cerca de todos los que lo llaman. De todos los que lo llaman con sinceridad.