La Biblia es una colección de 66 libros.
Hace más de tres mil quinientos años, Moisés empezó a escribir los primeros.
Durante los siguientes mil seiscientos años, unos cuarenta hombres escribieron los libros restantes que componen la Biblia.
Si la escribieron hombres, ¿por qué se la llama “la Palabra de Dios”?
Piense en esto: cuando un empresario quiere enviar un mensaje importante, quizás le pida a un secretario que escriba una carta o un correo.
El empresario le dice a su secretario las ideas que desea transmitir, y el secretario plasma esas ideas en un correo electrónico.
Aunque el secretario escribe el correo, él no es el autor.
De forma parecida, los escritores de la Biblia expresaron pensamientos y sentimientos con su propio estilo, pero el mensaje no era suyo.
Entonces, ¿de quién era?
La Biblia dice: Jehová Dios utilizó su poder para guiarlos y así transmitirles sus pensamientos.
¿Cómo lo hizo?
En el caso del profeta Daniel, Jehová hizo que tuviera unos sueños.
Otros, como el profeta Ezequiel, estaban despiertos cuando Dios les mostró visiones impresionantes.
A veces, Jehová utilizó a ángeles para transmitir sus pensamientos, como cuando se comunicó con el apóstol Juan.
Pero ¿de veras pudo Jehová Dios transmitir así su mensaje?
Actualmente es posible hablar con personas que están muy lejos.
Hasta es posible hablar con astronautas que están en el espacio exterior.
Si el hombre puede hacer eso, ¿no es lógico pensar que el Creador puede hacer cosas aún más sorprendentes?
Podemos confiar en la Biblia porque su autor no es ningún hombre, sino nuestro amoroso Creador, Jehová Dios.
Quizás se pregunte: Si quiere saber lo que dice la Biblia sobre este y otros temas, vaya a jw.org.
