Hoy estamos más conectados que nunca, pero muchos se sienten cada vez más solos.
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste solo?
A lo mejor se mudó un amigo o te mudaste tú.
O quizás pienses que todos se están divirtiendo un montón sin ti o que no le importas a nadie.
La soledad duele, pero sentirte solo no necesariamente es una señal de alarma: puede ser una señal de que necesitas pasar más tiempo con los demás.
Eso es mejor que encerrarte en tu propio mundo y aislarte.
La Biblia dice que “el que se aísla persigue sus deseos egoístas”.
Así que no vas a resolver el problema si solo te enfocas en ti mismo.
Si te cuesta conectar con otros, puedes empezar haciendo cosas buenas por ellos.
Ser generoso hará que te sientas feliz y que te ganes el cariño de los demás.
Pero lo importante no es tener muchos amigos, sino tener buenos amigos.
Así que no escojas a cualquiera.
Pregúntate: “¿Me ayudan mis amigos a ser mejor persona?”.
Y recuerda que conectarte con tus amigos por las redes nunca va a ser lo mismo que estar con ellos en persona.
¿Significa eso que siempre tienes que estar rodeado de gente?
¡No!
También necesitas tiempo para estar tú solo.
Aprovecha ese tiempo para cuidarte y crecer como persona.
Come sano, haz ejercicio, haz algo creativo… ¿Y si ya has intentado todo eso y te sigues sintiendo solo?
¡No te rindas!
Habla con tus papás para ver si necesitas ir a un especialista que te ayude.
Y deja que el amor de tu familia y tus amigos te ayude a luchar contra los pensamientos negativos.
También puedes orarle a Dios.
La Biblia dice que él les da un hogar a los que se sienten solos.
Dios te dará el apoyo emocional que necesitas porque te quiere mucho.
Así que, si te sientes solo, recuerda que a todos nos puede pasar.
Pero, si te cuidas y te dejas ayudar por los demás, estarás más preparado para luchar contra la soledad.
